Señor Director
A raíz de la publicación en Ciudad Viva me
fui a conocer la plaza de mercado de Las
Cruces. ¡Qué belleza y qué abandono!
Me da mucho temor que en la restauración
no sean respetuosos de los dos bellísimos
pavorreales (que los pinten, por ejemplo).
Ya en el texto se anuncia que van a
modificar el techo, a pesar de ser un
monumento nacional. Y ojalá le quiten ese
aspecto de cárcel de alta seguridad en la
parte de afuera, agregado a posteriori.
Que no pase como con el Kiosko de la Luz,
en el Parque de la Independencia, que no solo lo llenaron de colorinches sino que lo
dejaron ahí, abandonado, sin utilizar la
inversión de la restauración.
Atentamente,
Alberto Pacheco Ruiz
Arquitecto
[Recibido por Internet] |
Señores periodistas
Ciudad Viva
Apreciados señores
Reciban un cordial saludo y el mejor de los
deseos por el éxito en sus actividades.
Con la presente quiero agradecerles de manera especial su apoyo en la divulgación
de la mina de sal de Nemocón. Su extraordinario
artículo nos ayudó a incrementar
notablemente la visita de turistas en estas
últimas semanas. Su apoyo es muy
significativo para nosotros, empeñados en
hacer de la mina un atractivo turístico de
primer orden, no sólo en la sabana de
Bogotá, sino en el país entero.
La mina de sal de Nemocón es un paseo
inolvidable a las profundidades de la tierra.
Cordialmente,
Orlando Arias
Promoción y Divulgación
Mina de Sal de Nemocón |