Este artículo fue relatado por los jóvenes de la corporación Mestiz@jes, quienes trabajan difundiendo la cultura en la localidad.
Allá, en todo lo alto, justo pegado a la montaña como un hijo a su mamá,se encuentra Cerro Norte y al lado Santa Cecilia y Arauquita y, más adelante —justo en la calle 166— está Soratama. Si estamos en Bogotá y queremos ver la ciudad desde arriba, desde los cerros nororientales, podemos ir a la Localidad 1, a Usaquén.
Dependiendo de la hora los paisajes aquí cambian, se transforman. En la noche el barrio se ve brillante, como cielo estrellado. En el día todo es colorido y alegre.
Si se observan estos cerros con detalle, se pueden ver las grandes cicatrices, consecuencia de la irresponsabilidad, la ambición y el egoísmo de quienes los explotaron en la producción de material de construcción y le fueron arrancando grandes pedazos a tirones.
Con los años los cerros se fueron poblando. Hileras de casas se apeñuscaron en la pendiente y nacieron barrios, sectores, cuadras y casas. Como por arte del ingenio y el talento se trazaron las calles y los andenes; se construyeron parques, escuelas y salones comunales, y se exigieron los servicios básicos para poder vivir dignamente.
Este artículo fue
elaborado por los
jóvenes de la
corporación Mestiz@jes,
quienes trabajan
difundiendo la cultura
en la localidad.
Los cerros nororientales se convirtieron en barrios, y desde entonces nace todos los días la vida en ellos. Por eso aquí vive la ternura, y uno la puede ver en cualquier esquina. Infortunadamente también viven la pobreza, el miedo y el dolor. Pero igualmente habita la esperanza que, en medio de las carencias y las necesidades, lo puede todo, hasta lo más extraordinario. También la alegría, reflejada en la cara de todos los habitantes. Y vive aquí, en los cerros, que son nuestra casa y nuestra vida.
Queríamos mostrar el lugar donde trabajamos, amamos y construimos todo, nos sentimos orgullosos de ser de este sector de Bogotá, de ser del Cerro.
Es desde aquí que nosotros somos comunicación de Cultura comunitaria, es desde el barrio donde somos Mestiz@jes, es en el Trabajo comunitario, donde somos encuentro de memorias vivas para el futuro de hoy y somos cimarronaje.
Y, para poder ser todo eso, nació Cine con ruana, que consiste en un cine-club itinerante por las calles, los parques, las canchas, las tiendas y las casas de los barrios. La idea es proyectar ciclos de cine. Pero, además, lo fundamental es proyectar lo que se produce en el barrio, por eso nació KaWaNa.
En KaWaNa se trata de aprender y conocer el proceso técnico para la preproducción, producción, realización, postproducción, edición y emisión de material audiovisual, y las técnicas para la elaboración de documentales, notas, reportajes o video arte para mostrarlox en el marco de Cine con ruana.
Luego construimos el camino para la Comunicación de la cultura comunitaria y nació en iWaKe. Ese día sembramos una piedra y una flor pensando en el amor y fructificó y se llamó Niuwi, que es una red de emisión de una parrilla de producción y programación permanente, nutrida por las historias de los vecinos, ancianos y niños, que busca construir mejor el presente con los jóvenes a través de la Cultura comunitaria.
Y para compartir lo que hacemos, en lo que creemos y celebrar la vida en una ceremonia comunitaria, hacemos el Festival de video juvenil: Visajes. Es una fiesta donde hay presentaciones artísticas, exhibición de videos, muestra de cine, música, chicha y una alegría del tamaño de este cerro que nos cobija.
Visite a Usaquén
Y unas cuadras más adelante, la ciudad es otra cosa. Si tomamos un bus y durante el recorrido miramos la ciudad por la ventana, descubrimos que Bogotá puede cambiar súbitamente. También así es Usaquén, una localidad en la que se puede ir a una tradicional plaza de mercado ubicada al frente de un gran supermercado, subir a los cerros, visitar la plaza central u hospedarse en un hotel de primera clase.
Hay de todo, como en botica, en este sector de la ciudad que tiene aproximadamente 450 000 habitantes. El principal núcleo turístico de la localidad es la plaza fundacional. La iglesia, escogida por muchos para casarse, fue construida en 1665. Alrededor de la plaza y la iglesia se pueden encontrar restaurantes, viveros, bares, galerías, los famosos toldos de San Pelayo, como se conoce el mercado artesanal y de pulgas que todos los fines de semana recibe a los ciudadanos.
La localidad se extiende, de sur a norte, desde la calle 100 hasta la Caro; y, de occidente a oriente, desde los límites de Suba hasta la Calera. Es una localidad amplísima, diversa, que agrupa a habitantes de varios estratos y que posee una de las mejores ofertas de salud de la ciudad.
Usaquén tiene historia de encomiendas, de explotación minera, de trenes y de haciendas. Pero la gran época es ahora. Con sus grandes avenidas, centros comerciales, hospitales y restaurantes, ésta Usaquén de hoy le da al visitante la mejor opción de todas: la opción de escoger.