La Academia Superior de Artes de Bogotá, ASAB, se transformará, a partir del 2006, en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, UDFJC.
En 1989 nace la ASAB como proyecto especial del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, IDCT. Allí se acoge la oferta de formación artística distrital, que entre 1970 y 1980 conformaban seis de las siete escuelas de artes del Distrito de ese entonces: la Escuela de teatro, la de Bellas Artes, la de Danzas folklóricas, la de Ballet, la de Música Emilio Murillo y la de Títeres. Sólo se preservó la Academia Luis A. Calvo que, hasta hoy, ha mantenido su objetivo como proyecto educativo no formal, con énfasis en formación musical.
La ASAB, como dependencia del IDCT en virtud del convenio interinstitucional con la UDFJC, se crea para atender la demanda de servicios de formación profesional artística de la ciudad y del país; en la actualidad preparan profesionales en artes plásticas y visuales, artes musicales y artes escénicas, con énfasis en dirección, actuación y danza contemporánea.
Docentes, estudiantes, egresados y administrativos han jugado un papel notable en la constitución de una comunidad académica de alta calidad. En su trayectoria ha generado escenarios para el fortalecimiento de la actividad de formación artística, donde prácticas, saberes y procesos de investigación, creación, formación, circulación y gestión en el campo artístico, han logrado una mejor inclusión de nuestros artistas en el contexto mundial, al que un maestro de las artes se enfrenta en su práctica como profesional.
Los proyectos curriculares de la academia superior de artes de Bogotá tienen una creciente demanda de cupos. Anualmente se solicitan alrededor de 4 000 cupos (año 2004) y sólo son admitidos setenta aspirantes por año en cada uno de los programas de pregrado, y otro tanto para los preparatorios.
La ASAB trabaja en la búsqueda de la creación de tejido social, es un espacio de encuentro de diversas identidades y culturas, de diálogo e intercambio y una institución apta para provocar la cualificación de prácticas artísticas, desde una perspectiva de reflexión crítica y de integración al contexto sociocultural de nuestro país.
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FOTOGRAFÍAS DE CARLOS MARIO LEMA
El tránsito de convenio interinstitucional a facultad de artes ha generado incertidumbre. No obstante, desde el 2002 el tema ha sido objeto de debates, encuentros, seminarios con la comunidad académica, para generar un proceso participativo y de vital articulación para una universidad cuya mayor visibilidad había sido su empuje a las carreras tecnológicas, y cuya apuesta al humanismo se inició con la facultad de Ciencias de la Educación, y hoy le abre espacio al humanístico, estético y artístico, con la consolidación de la facultad de artes. Para este fin, se constituyó un comité interinstitucional con la participación de los tres organismos: IDCT, ASAB y UDFJC, al interior del cual se produjeron textos y se revisaron y analizaron documentos elaborados en el historial de este convenio entre el IDCT y la UDFJC, mediante el cual se le ha dado creado un el acuerdo de integrar plenamente a la estructura académica de la Universidad Distrital en su plan de desarrollo 2006-2016 en calidad de facultad de artes ASAB.
En el ámbito universitario se asegura la idoneidad en las labores administrativas, el respeto al derecho de igualdad de los estudiantes, la creación de una planta de personal docente, la gestión de sus recursos bajo los parámetros de la educación superior, el ingreso de recursos propios y la continuidad de las actividades académicas de docencia, extensión, investigación y creación.
La incorporación de la Académica Superior de Artes de Bogotá como Facultad de Artes de la Universidad Distrital es también un paso definitivo en el momento actual, cuando los esfuerzos de las entidades de educación superior le apuestan a la acreditación de alta calidad a nivel de programas y de institución universitaria. Se trabaja conjuntamente la acreditación, que no es otra cosa que el sello de calidad que se les brinda a los mejores, y la ASAB puede y tiene cómo lograrlo, de la mano de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Finalmente, y teniendo en cuenta el carácter público de la UDFJC, la creación y consolidación de una facultad de artes la sitúa en el ámbito contemporáneo de las instituciones universitarias que integran las distintas prácticas y saberes, con lo cuál amplían los procesos de desarrollo del conocimiento y por ende su productividad académica.
Es también una buena noticia para la ciudad, para Colombia y para el arte porque con la infraestructura de la Distrital, poco a poco más estudiantes accederán a la educación artística superior. Sin duda, una facultad de artes significa, para un país y una ciudad, el desarrollo de un pensamiento más humano, que se logra a través del arte como medio de transformación social, por ser el proceso mediante el cual se reconoce y construye la realidad, la memoria y la valoración de expresiones simbólico culturales, en un entorno intercultural y de amplio espectro disciplinario, democrático, participativo y deliberativo.