Señor Director:
En un número pasado de Ciudad Viva leí un interesante artículo sobre la Corona de los Andes. Un
robo más que nos hacen los extranjeros, impunemente, como tantas obras maestras de arte precolombino, de piezas merecedoras
de estar en el Museo del
Oro o en el del Banco Popular. |
Sin contar las innumerables
estatuas de San Agustín, irremplazables,
que se encuentra en
Alemania, hasta en los museos, y
en los Estados Unidos, para no citar
sino dos países y que salieron, a
pesar de su enorme tamaño y peso,
sin que nadie lo impidiera.
Sin hablar de los cuadros y la
esculturas de arte colonial, que
adornan las modernas casas en |
Bogotá o que han salido, siempre
sin permiso, para el extranjero.
¿Alguien se está preocupando en
regresar al país la Corona de los
Andes, aunque sea comprándola?
Sigan publicando ese tipo de
artículos.
Orlando Restrepo Pérez
(Vía Internet) |