Una de las caras de Bogotá Sin Hambre en el comedor comunitario San Luis, Chapinero
Foto Carlos Mario Lema
En esta Navidad el mejor destino es su
ciudad: Bogotá. La administración
distrital tiene preparada una nutrida
programación para que todos los habitantes
de la ciudad pasen las fiestas de
puertas para afuera. Para que salgan de
la casa y escuchen un concierto de música
antigua, de música colombiana o
jazz. Para que realicen recorridos por el
patrimonio cultural, histórico, natural y
arquitectónico de la ciudad, participen de
las Vacaciones Astronómicas para niñas
y niños, y vuelvan a disfrutar de la Ruta
de la Fantasía y la ciclovía nocturna. Este
diciembre Elprincipito estará en Bogotá,
y en las vitrinas del comercio se
podrá advertir que Bogotá es la Capital
Mundial de Libro.
Una de las novedades de estas fiestas
es que el tradicional concurso de vitrinas
navideñas, organizado por la Cámara de Comercio y que este año celebra
su vigésima edición, creó una nueva
categoría denominada Bogotá Capital
Mundial del Libro 2007, en homenaje a
este importante reconocimiento que recibió
nuestra ciudad por parte de la Unesco.
Los comerciantes que quieran poner
a prueba su creatividad y participar en
esta categoría, que contó con el apoyo
de la Secretaría de Cultura, Recreación y
Deporte, engalanarán sus vitrinas con
obras literarias y personajes alusivos a la
literatura infantil.
Por la importancia de esta categoría,
la Cámara de Comercio de Bogotá
invitó a las facultades de diseño de prestigiosas
universidades de la ciudad para
que, mediante conferencias y talleres, y
con el acompañamiento de estudiantes
de los últimos semestres, motiven y asesoren
a los comerciantes en el diseño de
las vitrinas, evocando temas referentes
a la literatura.
En esta Navidad de la Capital Mundial
del Libro, un niño de abrigo azul y
pelo dorado, el más famoso de los personajes
del escritor Antoine de Saint-
Exupéry, estará presente en el Teatro
Jorge Eliécer Gaitán. Entre el 29 de noviembre
y el 5 de diciembre se presentará
el montaje escénico, realizado por
Heidi y Rolf Abderhalden, de El principito,
un clásico de la literatura universal.
La literatura será el tema central de
muchas otras actividades, que incluyen
los talleres de apreciación de los clásicos,
creación colectiva, y los conciertos
poéticos en homenaje al poeta español
Federico García Lorca.
Nos asomamos por última vez al «Balcón
» de esta Ciudad Viva para despedirnos
y agradecer a la Bogotá sin indiferencia que acogió nuestros enfoques
con sus propuestas y acciones, hasta el
punto de apoyar la materialización del
lema que orientó esta gestión: «Nuestros
servicios son sus derechos».
Con un equipo humano de funcionarios
y contratistas de lujo trabajamos día
a día durante el mandato liderado por
Lucho Garzón, con entusiasmo y convicciones
desde, para y por los derechos
culturales, el derecho a la cultura, y fomentando
una cultura de los derechos.
Invitamos no sólo a los interesados,
participantes y espectadores en los campos
del arte, la cultura, el patrimonio, y a
partir de la reforma administrativa, en el
2007, la recreación, el deporte y las comunicaciones,
sino a los habitantes en general,
a aproximarse a la noción y la práctica
de una ciudadanía culturalmente activa.
Nuestra convocatoria estuvo dirigida
tanto a los grandes protagonistas de
las artes liberales, la academia y el deporte,
nacionales e internacionales, como a
las distintas etnias, poblaciones y culturas
que habitan nuestra capital y sus espacios
de expresión cultural, para afianzar
la noción de lo público como un territorio
de todos y para todos.
Desde nuestro sector promocionamos
a Bogotá como una ciudad cada vez
más internacional. Y de estos esfuerzos
surgieron reconocimientos como Capital
Mundial del Libro 2007, Capital Iberoamericana
de la Cultura y el premio
León de Oro de Venecia, a «una ciudad
inteligente que mira con seriedad su futuro
». Y gracias a la campaña de promoción
de imagen de ciudad, titulada «Y tú,
¿qué sabes de Bogotá?», nuestra capital
obtuvo el premio suizo de turismo «Bogotá,
un destino por descubrir».
Nos vamos llenos de ilusiones al imaginarnos
en un futuro próximo a una Bogotá
que a través del desarrollo de su actividad
cultural, recreativa y deportiva contribuya
a la creación y fomento de distintas
industrias, bienes y servicios altamente
rentables en el mundo de hoy, aportando
así al crecimiento del PIB de la ciudad, a la
promoción de empleo formal y por lo tanto
al bienestar integral de la sociedad. Uno
de estos servicios es el turismo cultural que
también puede crecer a partir de los diversos
megaeventos de ciudad como los festivales
internacionales, metropolitanos y
locales, los clásicos, de Teatro, de Rock, de
Verano, de Hip-hop, el Carnaval, la Media
Maratón y otros tantos espectáculos organizados
por el Distrito Capital y por el sector
cultural privado.
Una Bogotá que, en conjunto con sus
regiones limítrofes, incremente los índices
de participación, apropiación, consumo
cultural y turístico, y que consiga
una mayor convicción colectiva sobre la
importancia del arte, el patrimonio, la
cultura, la recreación y el deporte.
Una Bogotá con mejor integración
y diálogo intercultural entre quienes la
habitamos, gracias a la conciencia creciente
de ser sujetos responsables, en
igualdad de derechos y respetuosos de
la diversidad, para que desde el paradigma
de los derechos humanos se
propicie una mayor y mejor cultura cívica
cotidianamente compartida.
Una Bogotá en la que todos y todas,
libremente, tengan oportunidades para
acceder a una formación informal que
fortalezca una cultura general sobre lo
político y sus debates, lo científico, lo
artístico y lo patrimonial.
Una Bogotá donde la participación oriente
las acciones metropolitanas y locales,
donde se desarrollen políticas de
proximidad entre la administración y la
ciudadanía que permitan una injerencia
mayor de la población en la toma
de decisiones.
Una Bogotá con equipamientos culturales
diversos y descentralizados que
garanticen a todos y todas hacer públicas
sus culturas y acceder a aquéllas de
su preferencia, fomentando el talento
y su circulación en eventos de diversos
formatos: festivales, ferias, foros y otras
formas de encuentro social y cultural.
En fin, una Bogotá que se convierta
en una de las grandes metrópolis culturales
de América, al asociar en su plan
de desarrollo a la cultura como cuarto
pilar de sostenibilidad del desarrollo
humano, junto con lo ambiental, lo social
y lo económico.
Esas ilusiones ciudadanas nos acompañan
de regreso a nuestros oficios
como artistas, creadores, académicos
y servidores en otros campos de la administración
pública.
Desde donde nos lleve la vida, continuaremos
nuestra misión de seguir
trabajando en favor de un país y de una
ciudad más incluyente, diversa, intercultural,
democrática y humana.
¡La alegría de haber trabajado por
Bogotá pone de presente la nostalgia al
despedirnos!
Martha Senn
Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte