La celebración navideña de este año, propiciada por la Alcaldía Mayor de Bogotá, se llama la Ruta de la Navidad y, además de actividades artísticas y culturales, va a ofrecer la tradicional iluminación navideña —gracias al convenio con Codensa— que confluirá en cuatro puntos de la ciudad, con una temática en torno a las estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. La oferta cultural, para toda la familia, incluye conciertos en géneros musicales variados, obras de teatro y danza, actividades recreativas y deportivas, la Noche de las Velitas, celebración de novenas de aguinaldos, recorridos y caminatas especiales, todo enmarcado en un ambiente mágico, como corresponde a la temporada.
Cada año las familias esperan la Noche de las Velitas en los parques Simón Bolívar y El Tunal, donde podrán encenderlas mientras comparten un espacio de reflexión y mucha reconciliación; habrá además coros navideños y se rematará con espectáculos pirotécnicos. Se recomienda llegar a las 6:00 p.m. para asegurarse un buen espacio en estos escenarios al aire libre, que estarán abiertos hasta las 10:00 p.m. Y para aquellos jóvenes que prefieren comenzar esta noche con buena música, en el auditorio de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño se realizará un concierto de reggae, a cargo del popular grupo bogotano Alerta, a las 9:00 p.m., con entrada libre.
El 11 de diciembre se llevará a cabo una de las actividades que más entusiasmo despiertan entre los bogotanos durante esta época: la ciclovía nocturna, realizada desde 1999. Este año, con el lema de «Camina la Navidad», tendrá habilitado un corredor vial de 85 kilómetros, repartidos a lo largo y ancho de la ciudad. Habrá 12 estaciones recreativo-culturales para ofrecer espectáculos. La ciclovía comenzará a las 6:00 p.m. e irá hasta la media noche. Luego, del 16 al 23 de diciembre, las familias podrán realizar las novenas navideñas en los escenarios del Sistema Distrital de Parques (consulte la Agenda Cultural), a partir de las 6:00 p.m. Además de rezar la novena, será posible disfrutar de los coros navideños y del arte pirotécnico.
La Fundación Gilberto Alzate Avendaño hará lo propio, en el mismo horario, con la presentación de un número artístico diferente cada día, acompañado de música, danza, teatro, cine, video, e incluso narración oral. Diciembre también tendrá actividades para niños, como las Vacaciones Recreativas del IDRD (6 al 19 de diciembre) y las Vacaciones Astronómicas del Planetario (9 al 19 de diciembre).
La agenda navideña se completa con la temporada de conciertos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá en varios parques (15 al 20 de diciembre y con entrada gratuita), que estará interpretando nuestros villancicos tradicionales además de música colombiana.
2008: un año positivo para
la cultura, la recreación y el deporte
Ya se encienden las luces de Navidad en calles y centros comerciales; los bogotanos empiezan a armar árboles y pesebres en sus hogares. Para nosotros, para la actual Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, finaliza un primer año de trabajo que, a pesar de las naturales dificultades que implica el cambio de administración, termina positivamente.
Bogotá cuenta hoy con seis festivales al aire libre en un inmejorable momento, con más parques, con una Orquesta Filarmónica reconocida internacionalmente, con una masiva participación en las convocatorias artísticas que aumentó en un 65% con relación a 2007, con sólidos programas a los cuales se les ha dado continuidad y otros nuevos que ya están en marcha.
Hemos trabajado de manera mancomunada con nuestras cuatro entidades adscritas para que los distintos sectores de la población tengan acceso a la cultura en todas sus manifestaciones. Hace apenas un mes, exactamente el 3 de noviembre, cayó el telón de Rock al Parque.
Después de tres días de conciertos y de una música que no apagaron los aguaceros, miles de jóvenes salieron del Parque Simón Bolívar con una sonrisa en sus rostros. En total, 250.000 personas asistieron a una edición del festival que será recordada por su buena organización y el inmejorable comportamiento de los asistentes. Durante Rock al Parque se hizo evidente una cercanía entre las autoridades distritales y la población. Los eventos al parque contaron con una asistencia de 476.000 espectadores en total. Y al sumar los asistentes de apoyos concertados, el ciclo de conciertos y el Gran Concierto del 20 de Julio, la cifra llega a 666.000.
Siguiendo con la música, este año vimos a la Orquesta Filarmónica de Bogotá ganar el premio Grammy Latino en la categoría de mejor álbum instrumental, superando a consagrados artistas como Bebo Valdés y Gonzalo Rubalcaba. Además, después de una escrupulosa escogencia, la Firmónica tiene nuevo director: el maestro israelí Lior Shambadal, uno de los mejores en la actualidad. Como se anotó anteriormente, varios programas han tenido continuidad en esta administración.
Es el caso de Libro al Viento, cuya colección de títulos sigue creciendo y pronto llegará a las cárceles de la ciudad. Así mismo, durante 2008 se crearon nuevos Paraderos Paralibros Paraparques y Biblioestaciones. Fortalecer y mejorar los espacios al aire libre es uno de los objetivos de esta administración. En 2008 se les entregó a los habitantes de Ciudad Bolívar el nuevo parque zonal Illimani, ubicado en los barrios Paraíso, Bella Flor y Mirador, un sector de Bogotá que no contaba con un lugar para el esparcimiento y la recreación. Además en el mes de febrero se inauguraron dos escenarios de deporte extremo para la comunidad, el primero ubicado en San Cristóbal Sur y el segundo en el parque El Tunal. Una ciudad con más parques es una ciudad con más espacio para el deporte. Hace unos meses, en Acapulco, se oficializó la candidatura de Bogotá como sede de los Juegos Panamericanos 2015.
Por otra parte, la delegación de la capital que participó en los Juegos Paralímpicos Nacionales obtuvo el primer lugar. Se suma al esfuerzo por mejorar los espacios al aire libre la adecuación de nuevos centros culturales. Este año se inauguraron la Casa Sámano, sede alterna del Museo de Bogotá que cuenta con cinco salas de exposiciones, y la Casa de la Unidad Afrocolombiana. Con respecto al Planetario, hoy cuenta con dos nuevos proyectores digitales, y el próximo año se abrirá la licitación pública internacional para la compra del nuevo proyector de estrellas. Mientras mayor sea la oferta de actividades culturales, mientras más parques al aire libre y mejores escenarios ofrezca, más y más habitantes se identificarán con Bogotá.
Es necesario seguir trabajando sin descuidar ningún aspecto, en lo más pequeño y en lo más grande, en el concierto del barrio y en el gran festival. Desde la administración distrital estamos fomentando el amor por Bogotá. Ese amor no puede construirse con discursos vacuos ni con descuido. En esta capital, como en las grandes ciudades, se confirma una frase del periodista polaco Ryszard Kapuściński: «En una gota de agua hay todo un universo». Bogotá está llena de gotas de agua, de pequeños mundos diversos, de gente que proviene de distintos lugares. El reto es que cada uno de esos mundos, cada gota de agua, cada habitante, se sienta parte de esta ciudad.
Catalina Ramírez
Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte
CARTAS DE LOS LECTORES
Señor director:
En el artículo Fotografía de guerra, fotografía de paz, de Guillermo Angulo, se defiende la autenticidad de la foto famosa del miliciano muerto, de Robert Capa, alegando que es de verdad porque está mal compuesta y si él la hubiera posado la hubiera hecho, de manera automática, con más cuidado. Al contrario, se puede alegar que Capa era tan inteligente que bien pudo haber compuesto mal la foto, para hacerla aparecer auténtica. Pero de ninguna otra foto de Capa se dijo que era posada, así es que yo también creo que ésta era auténtica. Muy regularcitas las fotos de los Premios de Periodismo Rey de España, patrocinados por la agencia oficial de noticias Efe.
Quiero dejar por fuera de esta crítica la del gran fotógrafo brasilero Sebastião Salgado, para mi gusto el mejor fotógrafo periodístico del momento. Recuerdo unas maravillosas fotos que él tomó en Kuwait y que publicó el magazín de The New York Times, de unos obreros apagando incendios de pozos petroleros. Hizo 7.000 negativos, de los cuales escogió sólo 47 fotos. Pero qué fotos. Verdaderas obras de arte. También me gustó —aunque menos, debo confesarlo— la foto de Roberto Guerrero Espinoza, del Perú, con ese ambiente misterioso en que la muerte se ve en lo que parece niebla y que probablemente sean sólo gases lacrimógenos. Aunque no se debería juzgar el trabajo de un fotógrafo por una sola foto, y de Guerrero no conozco nada más. Las demás, no merecen premio.