Los Suicidas del Sisga i, óleo sobre tela de
Beatriz González.
Obra premiada en el Salón XXVII, de 1965.
El 12 de octubre de 1940 se reunieron en la Biblioteca
Nacional de Bogotá el presidente de la República,
Eduardo Santos, y el ministro de Educación,
Jorge Eliécer Gaitán, para inaugurar el Primer Salón
Anual de Artistas Colombianos. El Presidente y su
Ministro no se imaginaron el paso tan trascendental
que estaban dando en la historia del arte colombiano.
Sesenta y seis años es mucho tiempo y cuarenta
salones nacionales constituyen por sí mismos una
Marca Registrada.
Los seis curadores —a los que nos fue encomendada
la misión de celebrar, en octubre de 2005,
la edición 40 los Salones— tuvimos que enfrentar su
prehistoria, historia y poshistoria de ellos. Sopesar el
discurso inaugural de Jorge Eliécer Gaitán, en el que
planteaba que “la intervención del pueblo en ese episodio
cultural no debe circunscribirse a la situación
pasiva de mero espectador.
Por el contrario, su función
esencial debe ser la de juez de conciencia que
tiene que decidir, en última instancia, si hay o no, un
arte propio.”
¿Qué puede ser un arte propio cuando el arte se
guía por parámetros universales, o mejor, occidentales?
Un arte propio, esto es, un arte que represente
las distintas regiones de todo el territorio nacional para
conformar un salón descentralizado fue una de los
derroteros trasversales del guión de la exposición
Marca Registrada.
Los curadores de Marca Registrada,
escogidos por el
Museo Nacional, fueron:
La Maestra Beatriz González, Cristina
Lleras, Ángela Gómez, Carolina
Vanegas, Juan Darío Restrepo y
Juan Ricardo Rey.
La exposición Marca Registrada
continuará abierta al público, en el
Museo Nacional, hasta el 14 de enero.
Desde un comienzo, el grupo curatorial tuvo en
cuenta que Marca Registrada no debía ser una exhibición
de los premios a lo largo de los Salones Nacionales
de Artistas porque, en primer lugar, esa exposición
ya se había realizado y, en segundo lugar, porque
los premios son el resultado de un serie de circunstancias
ajenas muchas veces a la calidad estética.
Se encontró además que la historia del Salón Nacional
no estaba conformada sólo por las obras y las
distinciones sino que también, las noticias, las críticas,
las historia particulares y las polémicas hacían
parte de él. Por ello era importante la presencia avasalladora
de la prensa por medio de un papel del colgadura
que envolviera el recinto de la exhibición..
Aunque durante la realización se encontraron los
problemas de siempre para ejecutar una exposición,
como la falta de presupuesto, las diferencias de criterio
y los problemas museográficos, Marca Registrada cumplió su cometido al presentar en el mismo
nivel obras de gran impacto, como la Violencia de
Obregón, al lado de humildes grabados. Obras de una
elaboración impactante como Algo de comer de Santiago
Cárdenas, y sencillas piezas conceptuales como Alacena de zapatos del Sindicato de Barranquilla. El
video Arte sofisticado de Oscar Muñoz y las obras tipográficas
de Antonio Caro.
El Salón Anual de Artistas Colombianos ha sido el
escenario adecuado en la lucha para la comprensión
del arte moderno en el país. Ha sobrevivido los embates
de las ideologías reaccionarias. Ha perdurado, a pesar de las innovaciones de los no–objetualistas, y
de la des–institucionalidad de los posmodernistas.
En resumen, lo que se pretendió inicialmente desde
el grupo curatorial se logró, en gran parte, al conjugar
noticias, videos didácticos y obras de arte en
unos espacios reducidos para llamar la atención hacia
una institución que, como una marca registrada,
se niega a desaparecer y se adapta a los tiempos.
Todos discuten mi arte y pretenden entenderlo, como si fuera necesario. Lo único indispensable es amarlo.
Claude Monet
Fotos cortesía del Museo Nacional
agradecimientos especiales a la Maestra Beatriz González
Santiago Cárdenas [Bogotá, 1937]. Algo de Comer, óleo sobre madera y tela
Fernando Botero [Medellín, 1932]. Contrapunto, óleo sobre tela
Luis Roldán [Cali, 1955]. Calendario, materiales diversos sobre madera
Débora Arango [Medellín, 1910-2006]. Montañas, acuarela sobre papel
Feliza Bursztyn [Bogotá, 1933-París, 1982] Clitemnestra, chatarra y metal
Carlos Correa [Medellín, 1912-1985]. Anunciación, óleo sobre tela
Fernell Franco [Versalles, Valle del Cauca, 1942 – Cali, 2006]. Interior 2, Copia en Gelatina