“No todo lo que brilla es arte”, dice el slogan de esta exposición de 50 artistas jóvenes, que se arriesgan en un novedoso “espacio comercial” en uno de los recintos feriales más grandes de América Latina: Corferias, “seleccionados según su contemporaneidad y la innovación de sus propuestas en múltiples áreas y vertientes”, dice su curador.
En esta contemporaneidad, “el hecho de que el arte sea un artículo comercial —nos dice Eduardo Serrano, el curador— parece haber dejado de ser un tópico de discusión... Compro, luego existo, escribió en una de sus piezas la fotógrafa norteamericana Bárbara Kruger, haciendo irónica referencia, precisamente, al hecho de que comprar y poseer parecen tomarse en la actualidad como parte del desarrollo natural de la vida.” De manera que hoy la vieja obra conceptual de Bernardo Salcedo, en donde escribió pacientemente en un tablero escolar “El tiempo es oro. El tiempo es oro. El tiempo es...” para contradecir esta fatalidad, podría venderse, traicionando su espíritu y su único valor, como también la obra de en aquel entonces joven artista Antonio Caro, que en un “lenguaje” publicitario escribió Colombia con las letras de Coca-Cola (marca hoy bajo la lupa de las universidades extranjeras) para advertirnos de las voraces transnacionales. Como están las cosas, esta obra hoy sería apenas un cartel promocional... del “desarrollo natural de la vida” (que convierte en objetos, en “cosa”, en mercancía, lo que no es posible cosificar, porque tiene alma, y es única). Indudablemente se trata, como dice su lujoso catálogo, de “una nueva actitud hacia el comercio artístico”.
Ojalá que el público, el curador y los artistas tengan la suficiente sabiduría para que la Feria sea un “evento artístico” y no el doloroso vacío de “Comprar es vivir” que ondea en los centros comerciales (hoy mandados a recoger por sus propios creadores). Cuentan que el primer rey burgués gritaba enardecido: enriqueceos”, y que el primer poeta del Perú, al ver las consecuencias, maldijo: “Comámonos todo, y ya” “No todo lo que brilla es oro”, ni el arte es relumbrón. Creamos o no que “estos trabajos reflejan los argumentos de punta en las definiciones del arte” y que todas las formas artísticas “anteriores” a este revolucionario “momento histórico” estén “agotadas” o muertas, o bien que la exposición nos cause asombro, desconcierto, aburrición o risa, estamos de acuerdo –al fin– con el curador: ésta es una exposición “elocuente sobre la contemporaneidad artística en Colombia” (aunque, por supuesto,“ ni están todos los que son, ni son todos los que están”). Finalmente, habría que resaltar el positivo esfuerzo de la Cámara de Comerciode Bogotá y de su presidenta ejecutiva, María Fernanda Campos Saavedra, por “generar nuevas dinámicas de apreciación, discusión y estudio del arte contemporáneo nacional,” según sus palabras.
De Libro al viento
El ángel y otros cuentos
Autor: Tomás Carrasquilla
Tomás Carrasquilla nació en Santo Domingo, Antioquia, un pueblo que según el escritor era el de las tres efes: feo, frío y faldudo. De las montañas venía el viejo Carrasquilla, como lo llamaban. Famoso por la novela La marquesa de Yolombó y por sus cuentos, especialmente por A la diestra de Dios Padre y El padre Casafús, logró como pocos plasmar en sus escritos el universo de las clases populares, su pensamiento, sus miedos y creencias. La famosa malicia indígena, tan característica de los colombianos, se ve reflejada en los personajes de sus textos. Y en los tres relatos que componen este nuevo libro al viento: El ángel, El rifle y Dimitas Arias. En cada uno se siente la expresividad y la fuerza narrativa de Carrasquilla, así como su capacidad de construir personajes. “Yo creo que las clases altas y civilizadas son más o menos lo mismo en cualquier tierra de garbanzos”, decía el escritor. Las historias de Carrasquilla brillan por el ingenio, por un costumbrismo que cualquiera puede disfrutar y entender porque, en últimas, sus obras son retratos de la condición humana.
Iván, el imbécil
Autor: León Tolstoi
Fue hijo de nobles, combatiente contra los turcos en El Danubio, predicador del cristianismo, intelectual en San Petersburgo, labriego. Profesaba que el hombre era feliz siendo moralmente bueno con el prójimo e impidiendo la violencia. Vivió hasta los ochenta dos años y dejó una obra que lo convirtió en uno de los grandes maestros de la literatura universal. La capacidad de mostrar la diversidad humana es una de las características fundamentales en la obra de León Tolstoi. Está presente en sus novelas, en sus cuentos y fábulas infantiles. En el relato Iván, el imbécil, como en sus fábulas para niños, el autor logra desaparecer para darle paso a una serie de personajes con características diferentes que se adueñan del relato. El bueno, el malo, el feo, el tonto: Tolstoi le da a cada uno una historia, unos matices y un destino específicos. Y una moraleja, que siempre está presente en sus cuentos. Leer a Tolstoi no es solo adentrarse en su pensamiento sino en las vicisitudes del ajetreado siglo XIX.
Falsas Alarmas
Autor: Juan Álvarez
Desde 1999, el Instituto Distrital de Cultura y Turismo otorga los premios de literatura Ciudad de Bogotá en las categorías de poesía, cuento y beca de investigación. En la edición de este año, un jurado integrado por Hugo Chaparro Valderrama, Camilo Jiménez, Julio Paredes, decidió otorgarle esta distinción al escritor huilense Juan Álvarez. Álvarez, quien realizó una maestría en creación literaria en la Universidad de Texas, ha publicado varios cuentos, entrevistas y ensayos en publicaciones colombianas, peruanas y norteamericanas. En la prosa de Álvarez sobresalen el buen humor. Con una nota en la que Álvarez confiesa que el cuento Puntos de Arena “está cimentado sobre el plagio de una anécdota del cuento Fotos, de Roberto Bolaño” empieza la nota de autor, en la que se cita la influencia, siempre puntual de Raymond Carver, Antón Chejov, Porfirio Barba Jacob, Fernando Pessoa y Juan Rulfo en los cuentos que conforman el libro, dentro de los que se cuentan títulos tan llamativos como Puntos de arena y Fw, Dos puntos, Metasexo.
Observatorio de Cultura Urbana
10 años observando la ciudad
Con motivo al aniversario del Observatorio de Cultura Urbana de Bogotá, la Alcaldía de Bogotá y El Instituto Distrital de Cultura y Turismo acaban de publicar un cuadernillo que da cuenta de los principales objetivos, la historia, el trabajo realizado por el observatorio desde 1995. Esta publicación orientará a los ciudadanos sobre qué es y cómo trabaja esta unidad administrativa cuyo principal objetivo es promover la cultura, la investigación y el seguimiento periódico y sistemático de los fenómenos urbanos significativos, estratégicos y prioritarios para la ciudad, relacionados con los comportamientos y actitudes de los habitantes de Bogotá.
La herida intacta
Autor: Mauricio Contreras
“De nuevo esta mujer descalza bailando entre fogatas ahoga el odio con el esplendor de sus llagas, ¿Qué ocultar a la mirada más limpia de espadas?” La herida intacta. Mauricio Contreras ganó el premio nacional de poesía Ciudad de Bogotá 2005 con este poemario en el que, con gran capacidad estilística, expone lo más profundo de la cotidianeidad. La frase El exceso de carencia, presente en uno de los poemas, resume el tema central de este reveladora obra poética. Contreras nació en Bogotá en 1960 y es autor, entre otros, de los libros: Geografías y De la incesante partida.