Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte Carrera 8ª Nº 9-83
Teléfono 2428380
Dirección electrónica: ciudadviva@scrd.gov.co
Campo Elías Delgado, Satanás en la ficción un asesino en serie y en serio
Por Mauricio Laurens
Teresa Gutiéreez y el director de Satanás, Andy Baiz
[ click en la imagen para ampliar ]
El tristemente célebre Campo Elías Delgado, llamado
Eliseo en la película Satanás, desborda
sus pasiones enfermizas e instintos criminales
en un clima de ensañamiento colectivo. Fuerza dañina
traducida cuadro a cuadro en rencores, neurosis,
amarguras, enconamientos e indisposiciones que hacen
mella en el espectador. No sólo los rasgos interpretados
por Damián Alcázar, sino también su corrosivo
entorno, conforman lo mejor de este reciente
largometraje colombiano dirigido por Andrés Baiz.
Campo Elías prepara sus atroces crímenes y ejecuta
certeras acciones en una racha precipitada que
concluye en la masacre de Pozzetto, durante los últimos
quince minutos de cinta. Variaciones temáticas
y atmosféricas en torno al mal enriquecen su trama,
con sufrimientos liberados mediante muertes directas
e implacables. Mario Mendoza, escritor e investigador,
habla de ciertas tensiones palpadas: «El racismo,
la segregación, la violencia intrafamiliar, el
desempleo, el estrés laboral, el clasismo, la arrogancia,
la pedantería y el desprecio… Son miles las formas
de microviolencia que nuestra sociedad practica
día a día sin el menor reparo…».
Marcela Mar en una escena de Satanás
[ click en la imagen para ampliar ]
Perfil
Campo Elías nació en Chinácota (Norte de Santander)
en 1934, y a los seis años vivió el suicidio de su
papá. Estudió medicina, viajó por primera vez a Vietnam
como voluntario en 1970. Fue boina verde e hizo
parte de las Fuerzas Especiales del Ejército Americano.
En Bogotá hizo estudios superiores en la Javeriana
—educación con énfasis en literatura— y daba
clases privadas de inglés.
Sus actos macabros culminan
el 4 de diciembre de 1986, cuando mató a 29 personas
en tres lugares distintos.
En la triste categoría de asesinos en serie, este
psicópata bogotano lleva consigo el récord mundial
del mayor número individual de víctimas en el mismo
día y ciudad. «Su método era arrinconar a las víctimas,
dispararles a quemarropa en la cabeza y continuar
con la siguiente persona», contó una joven
sobreviviente. ¿Se suicidó o fue acribillado por la
policía? No se sabe.
Antecedentes El tema era tan atractivo que antes de Satanás
hubo varios intentos de utilizar de manera
cinematográfica la historia de Pozzetto: El gato
escaldado le teme a la piel fría, guión escrito
como tesis de grado por tres comunicadoras
sociales de la Javeriana, contemplaba la
posibilidad de filmar un mediometraje con Álvaro
Rodríguez en el papel de Campo Elías. El principal
inversionista del proyecto fue el conocido
productor Dago García, quien afirmó: «A pesar de
haber sido una tragedia tan sangrienta, ellas
lograron construir un buen personaje. Era una
historia tan buena que merecía contar muchas
cosas más».
El documental En el fondo del pozo, de Jorge
Andrés Forero, cineasta egresado de la
Universidad Nacional, analiza tres aspectos: la
relación con su madre, la doble experiencia en
Vietnam y las lecturas de El extraño caso del
doctor Jekyll y míster Hyde. Incluye tres
testimonios: el del psiquiatra Luis Carlos Restrepo,
el de su compañero de estudios literarios, Mario
Mendoza, autor de la novela Satanás, y el del
periodista Juan Gossaín, quien dijo: «En un país
donde una masacre empuja a la otra no hay
tiempo de hacer los duelos».
Lecturas
Tanto Mario Mendoza, autor de la novela en la que se
basa la película, como el psiquiatra Luis Carlos Restrepo
aseveran que no es el peso de Vietnam lo que
desató tales asesinatos, sino la lectura del clásico de
terror El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde.
Su hilo narrativo destaca los pasos impredecibles de
un monstruo amante de los libros y enemigo de su
propia madre, que da clases particulares y frecuenta
bibliotecas como únicos alicientes; esa misma persona
que siente asco en un prostíbulo y llora en una
iglesia sin ser creyente…
En la eterna dualidad del bien y el mal, dramatizada
por Robert Louis Stevenson, una persona honorable
y virtuosa como Jekyll súbitamente se transforma
en Hyde, monstruo complacido en hacerle
daño a sus semejantes. Nadie puede ignorar la presencia
reprimida u oculta de sentimientos torpes y
escurridizos sobrepuestos a circunstancias particulares.
No es usual ver en la nueva novela urbana, ni
en el incipiente cine de autor a la colombiana, una
recreación tan personal y universal de algo que nos
corroe…
Itinerario sangriento Hacia las 2:00 de la tarde apuñaleó a madre e hija en
un apartamento del barrio La Alambra. En el edificio
donde vivía mató a su mamá de un tiro en la nuca y
luego la incineró, y a seis mujeres más también las
asesinó —la mayoría de ellas estudiantes— para finalmente
masacrar a una veintena de comensales en
un restaurante de comida italiana en Chapinero, Pozzetto,
al que ingresó a las 7:15 de la noche, iniciando
una hora después el abaleo. A las 9:30 yacían en el
primer piso los cuerpos de cinco mujeres y nueve
hombres. Seis personas más murieron en hospitales
vecinos.
Escribió con sangre: «Yo soy legión», y observó detenidamente
un afiche de Bodas de sangre, que por esos
días se montaba en el teatro El Local de Chapinero.
«Nadie me debe ver la cara, ustedes no me han visto
nunca», era su frase reiterativa. Horas antes había
retirado de una oficina bancaria el saldo de su cuenta
corriente, $48.896.93, con los cuales compró 500 proyectiles
para un revólver calibre 38.
A partir de la matanza de Pozzetto muchos se han
interesado en tratar de dilucidar lo que allí pasó, entre
ellos el psiquiatra Luis Carlos Restrepo, hoy alto
comisionado de Paz, autor de El derecho a la ternura.