Astronomía / el Planetario se une a la celebración
Apollo 11: 40 años de la llegada del hombre a la Luna
Con motivo de la celebración de los 40 años de la llegada del hombre a la Luna, el Planetario de Bogotá presenta «40 años del Hombre en la Luna», una exposición que rememora este histórico acontecimiento mediante una selección de documentos que recrean lo vivido en fotografías, ilustraciones, recortes de periódicos y revistas, afiches y hasta publicidad inspirada en el alunizaje.
Por Rafael Caro Suárez
Alunizaje: Neil Armstrong fue el primer hombre en pisar la Luna.
La aventura duró 109 horas surcando el espacio, hasta que llegó a buen destino. Fue aquel 16 de julio de 1969, cuando el Apollo 11 despegó de su base en Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU) a las 10:32 am, el día en el que tres seres humanos viajaron en cohete rumbo a la Luna. Cuatro días después aterrizaron en el sitio lunar llamado Mar de la Tranquilidad.
Durante este mes se cumplen cuarenta años de la llegada del hombre a la Luna, y a pesar de que la carrera astronáutica ha crecido vertiginosamente y se han ejecutado numerosas misiones espaciales a distantes confines del Sistema Solar, este acontecimiento es el paradigma a través del cual la humanidad reflexionó acerca de la ausencia de límites para alcanzar una meta. Por eso el Planetario de Bogotá le rinde homenaje a esta hazaña mediante la exposición 40 años del Hombre en la Luna, una completa recopilación de documentos alusivos al tema.
Documentos históricos
Publicidad de la época.
El científico Germán Puerta (asesor de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte) recopiló valiosos documentos celosamente archivados en anaqueles y carpetas. La colección está conformada por impresionantes imágenes de la
Luna registradas desde el Apollo 11 o satélites artificiales, así como por las las célebres fotografías de la tripulación espacial que caminó por la Luna (los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins). Otras imágenes que apoyan esta exposición son el escudo oficial del cohete, recortes con noticias de prensa que dieron testimonio del seguimiento periodístico que se hizo, una selección de carteles publicitarios inspirados en la conquista lunar, y afiches de la Nasa y de eventos especiales organizados en torno a la misión (como el concurso «El Hombre en la Luna», de Ecopetrol, que en 1969 otorgó al ganador dos pasajes a Florida para conocer el Apollo 12, al segundo puesto una beca de un año para estudios de bachillerato y al tercero diez invitaciones para conocer la refinería de la empresa en Barrancabermeja).
Vale la pena echar una ojeada a los artículos periodísticos seleccionados dentro de la exposición, de medios nacionales como El Tiempo e internacionales como las revistas Life y National Geographic, en los cuales se puede dimensionar el impacto que tuvo la noticia. Así mismo, muchas personas recordarán con la exposición todo el boom publicitario que suscitó el alunizaje: empresas como Colombina (que aprovechó su logotipo oficial de una jovencita sentada en la medialuna), Pilas Eveready (que transformó a su gato en un divertido astronauta), o avisos de establecimientos públicos que invitaban a ver la transmisión del lanzamiento en televisión.
Testigos privilegiados
Desp egue del Apollo 11. El 16 de julio de 1969, a las 10:32 a.m., el Apollo 11 despegó de Cabo Cañaveral.
Mientras millones de personas en todo el mundo observaron por televisión la transmisión, otros tuvieron el privilegio de ser testigos presenciales de este acontecimiento, uno de los 10 más importantes de la humanidad. Es el caso del entonces joven Alfredo Gracia, quien a sus 20 años estaba en Miami estudiando Aviación, en el Florida Aeronautic Institute. Y aunque permaneció «anclado» a dos kilómetros de la base de Cabo Cañaveral, afirma que «fue emocionante para todos los que estuvimos allí sentir la vibración de la tierra, ver el fogonazo de candela que escupió la nave y cómo surcó los cielos en cuestión de minutos».
Otro privilegiado fue Pedro Pablo Baquero, un policía que era líder comunitario de su barrio (Los Laches) y participaba activamente de cuanto programa social organizaba la Alcaldía. Y aunque no vio el lanzamiento del Apollo 11, fue «premiado» ese mismo año para viajar a EE.UU a conocer el Apollo 12. La Presidencia de la República lo incluyó en una selecta misión de siete personas ejemplares (como Ana Helvia Urrea, mujer líder campesina de Puente Nacional). Así, vio en primera fila el despegue, visitó las instalaciones de la Nasa, entró en la cápsula del Apollo 11 y hasta se vistió de astronauta.
Pero quienes permanecieron en sus casas también recuerdan con emoción el 20 de julio de 1969. «Ese día nos trasteamos desde Herrán (Norte de Santander) hasta Cúcuta, y lo primero que hicieron mis hermanos antes de armar las camas y organizar enseres fue instalar la antena aérea del TV para ver la transmisión », anota Aura Suárez. Dice, entre risas, que la gente pensaba que los astronautas se iban a topar de repente con marcianos o bestias intergalácticas: la experiencia de ver al hombre caminando por la Luna fue algo que silenció de la emoción, durante minutos, a todos los «terrícolas» que presenciaron «un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad» [Neil Armstrong].