Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte Carrera 8ª Nº 9-83
Teléfono 2428380
Dirección electrónica: ciudadviva@scrd.gov.co
El Señor de Sipán de visita en Bogotá
Por Jorge Consuegra
Cultura Mochica
Botella con representación de personaje
con tocado, orejeras, pectoral y escudos 100 a 750 d.c. (cronología relativa)
Cerámica
[ click en la imagen para ampliar ]
Haga usted un viaje imaginario hasta Lima. De
allí diríjase al norte por la costa Pacífica hasta la ciudad de Chiclayo, en la región de Lambayeque, que está más o menos a unos 700 o 750 kilómetros por una carretera en perfecto estado. En ese perdido punto de la geografía peruana y a unos 35 kilómetros, también al norte, está el complejo arqueológico de Huaca Rajada.
Y ahí mismo está la población de Sipán, completamente desconocida hasta 1987 cuando el arqueólogo Walter Alva Alva y su equipo descubrieron el entierro real del Señor de Sipán, gobernante que perteneció a una civilización anterior a los incas, que estuvo en el poder más o menos hacia el año 250 d. C. y cuya autoridad se extendía al ámbito militar, religioso y civil.
Los ingenieros, arquitectos y constructores de estas tumbas reales de la Ciudadela del Señor de Sipán fueron los Mochicas, que llegaron a la región de La Libertad y luego se extendieron hacia los valles de Lambayeque, Pacasmayo, Casma, Chicama, Moche, Virú, Santa y Empeña; allí alcanzaron a vivir cerca de 15.000 habitantes entre albañiles, tejedores, cazadores y orfebres.
La noticia del hallazgo le dio inmediatamente la vuelta al mundo, dada la importancia que tiene para la historia de la humanidad encontrar en perfecto estado estas tumbas reales, cuyo personaje central mide 1,67 metros y había fallecido a los tres meses de haber empezado su mandato. Pero además de la importancia del descubrimiento, se trata también de la perfección de las joyas y los ornamentos que usaba la más alta jerarquía y que llamaron la atención de los descubridores, como la cantidad de brazaletes, un número elevado de cetros, otro tanto de cascos, hermosísimos pectorales, collares, un juego maravilloso de narigueras y orejeras.
Alva Alva encontró, así mismo, un bellísimo collar de oro y plata considerado como un símbolo religioso de los dioses principales: el Sol, que está al lado derecho, y la Luna, al lado izquierdo. Esta posición, según el arqueólogo, simboliza la visualización de ambos dioses en el firmamento en determinado momento del día, algo así como el equilibrio buscado por los hombres, según la tradición Mochica. Además de la belleza de los ornamentos, sorprendió a los arqueólogos el hecho de que junto al Señor de Sipán hubiera ocho personas más, entre ellas tres mujeres, muy seguramente su esposa y dos de sus concubinas, y a un costado estaba un alto jefe militar —según lo explicó Alva—, un portaestandarte y un niño, y un poco más separados una llama y un perro. Debajo de esta tumba hallaron otra que perteneció al Viejo Señor de Sipán y, aún más abajo, otra tumba en donde permanecía el sacerdote. Cuando murió el Señor de Sipán, todos los habitantes del señorío se movilizaron rápidamente; sabían que cada minuto perdido era, al mismo tiempo, la pérdida del tránsito de su señor al más allá, es decir, el proceso de descomposición empezaba y había que agilizar su camino. De acuerdo con los expertos, el Señor de Sipán gozaba de buena salud física y política, pero de pronto algo se atravesó en su camino y murió de forma inusitada, pues así lo dicen los exámenes de ADN practicados al gobernante.
Fue tal la explosión de alegría que produjo el hallazgo que de inmediato el gobierno peruano se dio a la tarea de crear un museo, hoy conocido como el Museo de Tumbas Reales de Sipán, inaugurado hace cinco años con bombos y platillos y al que asistieron decenas de arqueólogos de todas partes del mundo: «Nunca Sipán se había visto tan llena de flores y color como el día en que se cortó la cinta para darle paso a la historia». El museo se levantó en Lambayeque y tiene la forma piramidal de la cultura Mochica. Aunque están exhibidas más de 2.000 piezas, entre collares, narigueras, pectorales, escudos, manillas, coronas, anillos, etc., el mayor atractivo sigue siendo el Señor de Sipán y sus acompañantes.
Los saqueadores jugaron un papel preponderante en el hallazgo, pues si no hubiera sido por ellos y su detención por parte de la policía, muy seguramente hoy no tendríamos la oportunidad de maravillarnos con este gobernante preincaico. Mil setecientos años después de su muerte terrenal, el Señor de Sipán vio que había llegado realmente su fin cuando los saqueadores encontraron una primera tumba y empezaron a vender las piezas especialmente a los turistas extranjeros; pero uno de ellos, sabiendo que estaban profanando la tumba y la historia, denunció a la policía y de inmediato empezó la investigación sobre la procedencia de tan maravillosos objetos. El Señor de Sipán está de visita hoy en Bogotá, y será una oportunidad única para ver y admirar esta maravilla del mundo.
Una tumba similar a la de Tuntankamón, la del Señor de Sipán se puede admirar en el Museo Nacional
Cultura Mochica. Pectoral
100 a 750 d.c. (cronología relativa). concha y cobre
Cultura Mochica. Orejera con
representación de jefe guerrero
100 a 750 d.c. (cronología relativa)
oro, madera y turquesas
Cultura Mochica Orejera con presentación de pato
100 a 750 d.c. (cronología relativa)
oro, madera y turquesas
Cultura Mochica. Cuenta de collar con rostro sonriente
100 a 750 d.c. (cronología relativa). cobre, oro y concha marina
Cultura Mochica. Botella
con representación de
curandero examinando
a una paciente
100 a 750 d.c.
cerámica
Cultura Mochica. Protector coxal
con representación de decapitador
100 a 750 d.c. (cronología relativa). oro
Reconstrucción de ornamentos, tocados, emblemas
y atuendos que integraban los bienes del
señor de sipán (ajuar funerario)
La cámara funeraria del señor de sipán, una tarde de febrero de 1988,
después de registrar el contenido del sarcófago central
DESCUBRIMIENTO E INVESTIGACIÓN:
WALTER ALVA
Cultura Mochica
Botella con representación de
lobo de mar hembra
100 a 750 d.c. (cronología relativa)
cerámica
Cultura Mochica
Botella decorada con
imágenes de dioses
guerreros con rasgos de aves
100 a 750 d.c.
(cronología relativa)
cerámica