Bogotá, como las grandes ciudades, está llena de matices y de formas diversas. Las callejue las de piedra se encuentran con las grandes avenidas; los modernos edificios con las casas estilo ecléctico; los buses pasan como manchones de color verde y rojo. Hombres de corbata caminan afanados; jóvenes universitarios toman el bus Germania para llegar a sus universidades.
Todos tienen su ruta, su camino; van dejando, día a día, el mismo rastro. La ciudad y los recorridos de la ciudad se vuelven monótonos. Por eso es preciso voltear la cabeza de vez en cuando y adentrarse por la calle que no conocemos pero que nos pertenece, que es tan pública como el parque que visitamos los domingos. Desde septiembre de año pasado, por iniciativa del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, IDCT, en el marco del programa Escuela Ciudad Escuela, de la Secretaría de Educación de Distrito, se empezaron a realizar los recorridos temáticos para niños.
En estos recorridos, estudiantes de distintos colegios públicos de la ciudad tienen la oportunidad de conocer, de un modo dinámico, el patrimonio cultural y ambiental de la ciudad, aprender nociones de arte y arquitectura, patrones culturales, historia.
Pero para el arquitecto Jorge Spinel, quien está a cargo de los recorridos: “El objetivo más importante es que los bogotanos se apropien de su ciudad, de sus espacios públicos. Solo si la gente siente suya su ciudad, nace el de deseo de conocerla, de preocuparse por ella y nace también un sentimiento de responsabilidad.” En 2005 se le dedicó a cada escuela una semana de trabajo dividida en tres sesiones: En la primera, que está dedicada a la instrucción, se les pide a los niños que den su opinión acerca del centro de Bogotá y de algunas zonas de la ciudad, mediante escritos cortos y dibujos.
Luego viene el recorrido y, finalmente, en la tercera sesión se repite el procedimiento de los dibujos y los relatos. Con esta experiencia se observan los cambios en el punto de vista después del recorrido. Según cuenta Spinel, es muy positivo el cambio de perspectiva de los niños después de la ruta. “Por lo general tienen una perspectiva negativa del centro: lo muestran como un lugar sucio, inseguro, aburrido.Luego, en la tercera sesión, sus dibujos y descripciones muestran un lugar interesante, bonito, acogedor; un lugar más propio”. Recorridos por el patrimonio cultural y el medio ambiente de Bogotá.
Recorridos por el
patrimonio cultural
y el medio ambiente
de Bogotá
El recorrido de los niños empieza en el Parque Nacional, el Acueducto del Silencio y la escultura del maestro Eduardo Ramírez Villamizar; el Eje Ambiental, La Candelaria y el Centro Internacional. Es una ruta diversa, desde donde pueden ver una panorámica de Bogotá, lugares históricos, centros financieros, patrimonios culturales. En el recorrido por La Candelaria se visitan los siguientes sitios: El Chorro de Quevedo, la Casa Silva, la Plaza de Bolívar, la calle 10 y el Teatro Colón.
El Teatro Libre, el Museo Banco de la República, el de Botero y la Casa de la Moneda. Según Spinel, uno de los sitios que más llama la atención de los niños es la Casa Silva, que sirve como ejemplo de cómo se trabaja de forma integral con los estudiantes. En la casa no solo se les habla de poesía y literatura, ya que se aprovechan los espacios arquitectónicos para mostrar cómo vivía el poeta y la cotidianeidad de una familia en la Bogotá de finales del siglo XIX.
Esto hace que en los recorridos haya una enseñanza más completa. En la Plaza de Bolívar no solamente se hace una descripción de los hechos que acontecieron en ese lugar, sino que se realiza un análisis del lenguaje arquitectónico del capitolio. Se explica la razón por la cual la edificación tiene columnas de estilo griego. Aunque el recorrido es de cuatro horas, los niños no se cansan porque en cada parada encuentran nuevas actividades para hacer.
La idea con este proyecto, que busca crecer, es que los niños conozcan no uno ni dos, sino muchos caminos y lugares. Que no solamente identifiquen y se identifiquen con su terruño, sino que sepan que la ciudad, por diversa y enorme que sea, les pertenece.
Recorridos para todo público
Cinco rutas conforman el programa de recorridos para todo público por Bogotá, que serán instaurados este año. Estos recorridos, como los de los niños, buscan crear un mayor sentido de pertenencia de los habitantes con la ciudad. Contrariamente a los de los niños, buscan ser más informativos que formativos. Se pretende fomentar la recuperación de la identidad, reducir el fraccionamiento social, mostrar que la ciudad tiene mucho que ofrecer a todos sus habitantes y que sus recursos están subutilizados.
Recorridos para el público en general: