Señor director:
Me gustó lo que usted escribió sobre
Internet en el número pasado de Ciudad
Viva. Creo que Bogotá y todo el país
están atrasados en cuanto a hacer más
fácilmente accesible Internet (y, desde
luego, el computador) a las clases menos
favorecidas.
En todas las escuelas públicas debería
haber computadores, conectados por
satélite a Internet, y también en los
parques. Éste podría ser un regalo del
Alcalde a nuestra ciudad.
Leí lo siguiente, que me parece que está
de acuerdo con la tesis de su artículo El
libro impalpable, y es de alguien que sabe
de lo que habla: «Yo habría sido más
inteligente si hubiera tenido Internet de
niño». Y el autor de esta frase es nada
menos que Bill Gates.
Felicitaciones por todo el periódico,
Bernardo Restrepo Hurtado
[Recibido por correo electrónico] |
Señor director:
Su periódico por no ser noticioso no lo
menciona, pero sí es algo importante y
digno de publicar. Se trata del milagro del
papa Juan Pablo II, que curó del mal de
Parkinson a una monjita francesa. Yo creo
en el milagro.
La columnista María Isabel Rueda, a pesar
de ser conservadora, dice que no es posible,
porque su padre tiene esa misma
enfermedad y ella sabe que es incurable.
Pues por eso es que es un milagro. Si se
curara con aspirina no sería gracia.
Otro columnista, el escritor Héctor
Abad, dijo que por qué no curó a todos
los que tenían la misma enfermedad. Se
ve que la monjita era buena.
Y yo me pregunté, si teniendo como
tenía el mismo papa ese molesto mal
que da tembleques, por qué no se curó
él mismo. Un médico amigo me dijo, no
sé si en serio o en broma, que lo hizo
para dar el mensaje de que la
automedicación no es buena.
De todas maneras, yo creo en el
milagro y en la santidad de Juan Pablo
II. Y desde ya le tengo velas a su
imagen.
Rubén Gómez Restrepo
[Recibido por correo electrónico] |