Premio de Comunicación Comunitaria Ciudad de Bogotá 2006
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El Premio de Comunicación Comunitaria 2006 es una gran apuesta de visibilización y es la materialización de uno de los objetivos que ha emprendido el Instituto Distrital de Cultura y Turismo y varias instituciones del Distrito, para fortalecer la comunicación comunitaria en Bogotá. Una política del Plan de Desarrollo Bogotá sin indiferencia, que abrió la discusión sobre los medios de comunicación comunitaria, al reconocerlos como actores fundamentales para construir gobernabilidad y ciudadanía activa.
Esta discusión no se había dado de una manera directa, pese a la gran cantidad de peticiones que, durante años, habían venido haciendo quienes hacen esta comunicación en la ciudad, pues la comunicación comunitaria no existía como política pública en Bogotá. En el Encuentro de Comunicación Comunitaria realizado en el 2005, así como en diversos espacios de diagnóstico y diálogo, la reflexión sobre los medios de comunicación locales, alternativos, comunitarios, se extendió a la idea de comunicación comunitaria, como la expresión de ciudadanos y colectivos de ciudadanos organizados en función de su localidad (entendida ésta como territorio) o de su comunidad (entendida también como territorio: cuadra, manzana, barrio, Unidad de Planeación Zonal), o de un sector social: género, etnia, jóvenes, ambientalistas, etc.
Una comunicación realizada con el fin de reconocer, defender y socializar los intereses y necesidades comunitarios. Sin olvidar el contexto nacional y global, esta definición responde a las dinámicas propias de una ciudad, que al expandirse territorial y administrativamente, les demanda a sus ciudadanos nuevas búsquedas, preocupaciones y referentes de identidad que no son reconocidos en los medios masivos de comunicación; prueba de ello es la gran cantidad de expresiones identificadas en Bogotá, alrededor de 300 entre medios y productos comunicativos. Los cinco jurados del Premio Comunicación Comunitaria 2006, seleccionados para emitir el fallo y elegir las mejores propuestas de comunicación comunitaria, eligieron a 12 ganadores, entre 56 propuestas participantes. Cincuenta millones de pesos, destinados para premiar los mejores productos impresos, audiovisuales, electrónicos y desarrollo de experiencias integradas de comunicación.
La evaluación de las propuestas participantes es un hecho revelador para el jurado sobre la fuerza y la insistencia de los comunicadores al desarrollar sus propuestas. La mayoría de ellos, líderes comunitarios y grupos de ciudadanos organizados, que ven en los medios y expresiones comunicativas, una alternativa para la búsqueda de reconocimiento.
Por un lado, la precariedad con la que se realizan estas formas de comunicación, las visiones ancladas de muchos comunicadores —en especial de quienes hacen comunicación impresa— que hablan asumiéndose la vocería de la comunidad, que muestran poca innovación e investigación y resistencia a las nuevas tecnologías. Pero también el talante de quienes se adaptan al cambio de los tiempos y, con el uso de la creatividad, son capaces de mantener este estilo de comunicación y ganarse el respeto de sus comunidades. El jurado también destaca la gran participación de jóvenes que muestran su preocupación por el otro y se convierten en voceros de su comunidad, realizando una comunicación ética, bien elaborada y creativa.
Se premia la expresión,
insistencia
y preocupación
ciudadana
por la comunicación
Sobre los ganadores, y detrás de la realización de los productos, se reconoce que hay gran cantidad de comunicadores, la mayoría de ellos empíricos, sin formación en comunicación y con mucha vocación social, como es el caso del Periódico Perzonal. Comunicadores que recorren la localidad o el barrio en bicicleta para hacer distribución gratuita de un medio financiado con donaciones de los vecinos, que esperan información concreta sobre su localidad, como el periódico El Pregonero. Jóvenes que se paran en la entrada de las iglesias para promover un periódico a través del cual hicieron construir el parque del barrio (El Campanazo). Medios que convocan a colectivos de ciudadanos generando nuevas expresiones de solidaridad y afecto (Video Los vecinos de Doña Juana). Expresiones comunicativas que reflejan el desaliento y la falta de oportunidades de los jóvenes bogotanos (Video: El club de los atrapados, Sonoro: Mi generación). Productos que reconocen la diversidad y particularidad de lo pobladores urbanos y los territorios (Sonoro: La dama del bolero; Periódico: Proclama; Informativo TV: Mente pública). Formas que recrean personajes urbanos con gran creatividad (Sonoro: Subakan). Medios de lo global que representan lo local y comunitario (Electrónicos: Red camaleón, Distrifónica y Entrada libre). Proyectos y organizaciones que buscan la educación y el desarrollo (Siembra, Suba al aire, Celpalc). En fin, gran cantidad de expresiones fruto de la búsqueda comunitaria. Los resultados del premio Comunicación Comunitaria 2006 revelan un largo camino por recorrer para la comunicación comunitaria en Bogotá: mejorar la calidad técnica y estética e insistir en el desarrollo de expresiones con participación y voz ciudadana; así como promover e instaurar agendas de diálogo social.
Sin embargo, también muestran el gran potencial y dinamismo que hay en la capital que, a pesar de contar con gran variedad de medios masivos de comunicación, se ha convertido en un espacio para la emergencia de nuevas voces y expresiones ciudadanas, es decir, un espacio en donde lo local se reafirma a pesar de lo global.