LITERATURA
Primer centenario
de Jorge Zalamea
escritor, poeta y político Ver texto completo»
HUMOR
La seguridad en los
Conjuntos Cerrados por
Luis Fernando Verissimo Ver texto completo»
En Bogotá: Foro internacional de turismo de ciudades
La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto Distrital de
Cultura y Turismo, con el apoyo del ministerio de Comercio,
Industria y Turismo, tiene preparado para el mes de octubre
el Foro internacional de turismo de ciudades, donde se propiciará un
espacio para el diálogo sobre temas actuales y trascendentales en el
desarrollo del turismo en las capitales, enmarcado dentro del plan
de desarrollo Bogotá sin indiferencia.
Bogotá será sede de este Foro, que se llevará a cabo entre el 20 y
el 21 de octubre, en el que las ponencias buscarán contribuir a la sensibilización
del público frente a la importancia del turismo como atenuante
de la pobreza, y la gestión de turismo de ciudades.
Así mismo, en el contexto del programa Bogotá internacional, turística
y atractiva para la inversión, los temas centrales están enfocados
en propiciar espacios para el diálogo de saberes, conocer e
intercambiar experiencias en torno al desarrollo turístico en ciudades
capitales, como continentes de tejido urbano y social, y reflexionar
sobre su interacción con la región.
Entre los invitados especiales
se resalta la presencia de altos funcionarios de países suramericanos
y expertos de la Organización Mundial del Turismo, entre otros invitados.
Paralelamente al evento se estarán realizando el lanzamiento de
la campaña de promoción turística de Bogotá, el día 20 de octubre, y
la muestra de Bogotá, ciudad internacional, turística y atractiva en
la que diferentes entidades, públicas y privadas, involucradas con el
desarrollo de la capital participarán con la exhibición de sus productos
en los stands situados en el hotel Tequendama, sede del Foro.
Imaginando Bogotá: Realidades y certezas para una cultura de la inclusión social
Por Martha Senn
El mes pasado asistí en Buenos Aires a una conferencia sobre Imaginarios urbanos en América Latina. Antes de mi presentación, Armando Silva proyectó un video con cuyo contenido discrepé, amable pero firmemente, ya que mostraba escenas que nos presentaban un imaginario urbano de una Bogotá de miseria, basura y rastrojo humano, enmarcado con la frase del himno nacional: “¡Oh júbilo inmortal!,” donde realmente no había nada que produjera júbilo y sí vergüenza y solidaridad. Era un imaginario de un inexistente fantasma urbano, donde se veía El Cartucho, en la actualidad un inmenso y alegre parque central de recreación activa y pasiva, lleno sobre todo de niños.
Y si bien Bogotá, como todas las ciudades del mundo, sigue adoleciendo de los llamados habitantes de la calle, hoy propicia el ideal de una Bogotá sin indiferencia, y ha puesto en funcionamiento políticas públicas sociales que abren oportunidades para la materialización de los derechos humanos fundamentales, bajo un gobierno de fuerte inclinación por lo social, como lo es el del alcalde Lucho Garzón. Es entonces lógico preguntar: ¿por qué insistir en mantener imaginarios urbanos caducos e inexistentes? ¿Por qué ese deleite casi morboso de no sepultar fantasmas? A menos que los evoquemos únicamente para subrayar con el poeta que “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.”
Debemos mejor centrarnos en construir y reconocer imaginarios desde las realidades que nos colocan como protagonistas de una expedición por el orgullo de ser, e ir siendo, otros. La comunidad internacional ha premiado a Bogotá con las más altas calificaciones en los últimos años. Sólo nombro cuatro de los once premios internacionales que nos han sido otorgados: Ciudad de paz, por su proceso transformador de la cultura ciudadana y la convivencia; Ciudad con corazón, por los procesos vinculados a los ejercicios de solidaridad ciudadana; Capital mundial del libro 2007, por el proyecto de la Alcaldía, Libro al Viento —a través del Instituto Distrital de Cultura y Turismo— que al colocar dispensadores para que los usuarios de TransMilenio permite que los lectores tomen libremente un libro, se queden con el contenido y devuelvan el continente, defendiendo así el carácter público de la cultura y la noción de apropiación colectiva; Reconocimiento AAAen el manejo de las finanzas públicas, lo que demuestra nuestra cultura de la transparencia y el respeto de lo público.
Así las cosas, las realidades para construir imaginarios urbanos —desde el orgullo y no desde el desastre— son evidentes y necesarias. Y los investigadores urbanos y los medios deben tomar conciencia de ello y proyectarlo al mundo. Como ciudadana latinoamericana, me niego a llevar en el bolsillo la moneda falsa de los imaginarios urbanos de una Bogotá miserable, una Caracas poblada de McDonald’s o una Buenos Aires dedicada al culto de la personalidad, como fue presentado en el video ya mencionado ante la Red iberoamericana de ciudades por la cultura. Sé bien que esos imaginarios fueron referentes importantes en el pasado, pero ahora son tan sólo interesantes para quienes gustan excavar en la arqueología urbana.
García Márquez nos dice que son tan difíciles de resolver los problemas que nos aquejan en Latinoamérica que estamos condenados a la originalidad. Y nosotros proponemos: Que esta originalidad no sólo sirva para inventarnos el futuro, sino para reinventarnos desde el pasado.
CARTA DEL LECTOR
No permitimos editar, por razones de espacio, esta carta del poeta y académico Rogelio Erchavarría:
Querido amigo y Maestro
Guillermo Angulo
Gocé “como un enano” leyendo tu artículo La guerra [gramatical] de los sexos en el Magazín de Ciudad Viva, que diriges, animas y reanimas con tan buen sentido periodístico, cívico y diplomático.
Les deseo a ti, como a tus auspiciadores y colaboradores, la más larga vida posible, dentro del carácter efímero que tienen no sólo todas las publicaciones periódicas sino los puestos públicos. Este problemonón que tenemos con nuestras exaltadas contragéneres no debemos exponerlo mucho en público, si no queremos salir llorando como cualquier amante desairado.
Pienso proponer en la próxima sesión de nuestra Academia de la Lengua, y con la venia de nuestros ilustres colegas, la lectura —que yo mismo haré— de tu desopilante nota, ya que lo merece, y para que de vez en cuando se cierre con humor la discusión de las severas cuestiones del idioma. Y para que no haya que crear, por reacción, la Academia de la Lengua Viperina, como les propuse a dos queridísimos amigos (Fernando Charry Lara —que con Dios goce— y Elkin Restrepo). Yo sería apenas un deslenguado socio fundador. Se levanta la sesión. Un abrazo, Rogelio
Señor Director
Del número anterior me gustaron mucho las tres páginas de fotografía del Magazín, sobre todo la del indígena Chamí, que yo no conocía.
Una pregunta suelta: ¿Qué quieren decir las expresiones sales de plata y pixeles? Gracias,
Delio Buenaventura
Las sales de plata, llamadas popularmente grano, son partículas casi microscópicas que se ennegrecen en proporción a la luz recibida, y son las que forman las imágenes en la fotografía tradicional, de rollo o placas, hoy (desgraciadamente) en vía de extinción.
Los pixeles son el equivalente electrónico de las sales de plata. Registran, digitalmente, la incidencia de la luz reflejada en los objetos. La Dirección