Por Rafael Caro Suárez
Han pasado varias décadas desde que el jazz se ‘coló’ en las venas de nuestros más talentosos músicos colombianos: muchos de ellos, los pioneros, empacaron en sus maletas este selecto ritmo para sembrarlo en Bogotá en el preludio de los años 80, hecho que marcó el surgimiento de la hoy considerada como la más robusta e inquieta escena jazzística del país. Influenciados por estilos de escuelas como la Berklee College de Boston (Estados Unidos), de nuestro folclor y de sonidos cadenciosos como la salsa y la música brasilera, artistas como Óscar Acevedo, Eddie Martínez, Joe Madrid, Armando Manrique, Jorge Guarín, Armando Escobar, Javier Aguilera, Germán Chavarriaga, Tico Arnedo, Gabriel Rondón y tantos otros animaron las noches de una inmensa minoría de seguidores del jazz en la ciudad: intelectuales de izquierda, literatos, filósofos y universitarios hacían parte de estas filas, que se reunían a departir a ritmo de trompetas, clarinetes, saxofones y marimbas en bares de la ciudad que hoy sobreviven sólo en su memoria bohemia: el Restaurante Doña Bárbara, el Bar Papagallo, Hippocampus y Keops Club, entre otros.
Forjando escena
Tanto creció el gusto por el jazz, que de los establecimientos nocturnos se trasladó a escenarios como el Teatro Libre y el Colón, que organizaron sus propios festivales en 1988 y 1989, respectivamente. Así, en 1995, ya era una música ampliamente reconocida en Bogotá, que se regodeaba en los clubes y bares junto a su pariente más cercano: la salsa. Y aunque todavía no existía un colectivo claramente definido, un año después —gracias a la aparición de los festivales al parque de la administración distrital— se realizó la primera edición de Jazz al Parque.
Fue una gestión del entonces Instituto de Cultura y Turismo, en cabeza de funcionarios como Bertha Quintero (ex directora) y Guillermo Pedraza (ex gerente de música), y conocedores como el profesor Guillermo Gaviria (uno de los primeros jurados del Festival). El evento fue la piedra angular del fortalecimiento del género en Bogotá, gracias a que muchas propuestas antes desconocidas circularon de manera asidua, y el público joven se animó a vincularse a los programas académicos musicales de algunas universidades.
Según Jeanette Riveros, quien fue pianista de la Orquesta de Salsa Yemayá —conformada exclusivamente por mujeres— y coordinó durante varios años los festivales de Salsa y Jazz, «la escena jazzística bogotana ha incorporado a sus formatos elementos de otras músicas como el folclor colombiano, el rock, el ska, y la electrónica. Así, muchos grupos adquirieron su sello propio». Para ella, esta realidad se debe a la versatilidad y rigurosidad de los jóvenes músicos bogotanos, el 90% formados en la academia y «con un nivel que no tiene nada que envidiar al de jazzistas norteamericanos y europeos», añade Jeanette.
15 años de Jazz al Parque
Este año, la Alcaldía Mayor de Bogotá a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la Orquesta Filarmónica de Bogotá, prepararon para esta XV edición un festín musical que arrancará el 10 de septiembre a las 7:00 pm, en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, con una gala a manos de una Big- Band conformada por los pioneros del jazz colombiano, quienes recibirán esa noche sonoros aplausos de reconocimiento por sus aportes al género.
Luego seguirán las jornadas al aire libre, el 11 y 12 en el Parque del Country (Cl 127 No 11D - 90), desde la 1:00 pm. Además de los grupos locales seleccionados por convocatoria, estarán los artistas distritales invitados Pacho Dávila, Juan Sebastián Monsalve Trío y Zaperoco; vendrán colombianos que tocan en el exterior como Ricardo Gallo Cuarteto, Nicolás Ospina Trío, Sebastián Cruz and The Cheap Landscape y Asociation Libre Orkesta, y los internacionales, Hermeto Pascoal (Brasil), Mario Canonge (Francia) y Troker (México).
Recuperando memoria
Como estrategia de recuperación y preservación de la memoria del jazz bogotano, se publicarán a finales de mes dos libros. Uno de ellos, cuyo título es "El Jazz en Bogotá" y cuyos autores son Juan Carlos Garay, Javier Aguilera, Jaime Andrés Monsalve y Luis Daniel Vega, tendrá elocuentes biografías de los más destacados jazzistas de la ciudad y también algunas partituras de piezas de dichos autores. El otro, cuya coordinación editorial corrió por cuenta de la misma Jeanette Riveros, es un recuento de lo que ha sido Jazz al Parque durante estos 15 años: experiencias, artistas invitados, estadísticas de asistencia y participación y artículos de conocedores e investigadores de la escena local como Rafael Serrano, Juan Carlos Valencia, Carlos Flórez, Óscar Acevedo, Luis Daniel Vega y Guillermo Pedraza, lo mismo que entrevistas con músicos, artículos de prensa y fotografías.
El 11 y 12 de septiembre llega la XV edición del Festival Jazz al Parque, una fiesta musical donde la vibrante expresividad sonora de este género inundará con su libertad el Parque del Country. El viernes 10 habrá un concierto inaugural en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.










