Por Felipe Caro
En un recorrido que no demanda más de veinte minutos por una de las salas del Archivo Distrital, es posible regresar cien años en el tiempo para instalarnos en la Bogotá que celebró, en 1910, el Centenario de la Independencia. 
Vista panorámica de Bogotá, tomada en 1910. Foto: Cortesía Secretaría General de la Alcaldía/ Direcc ión Archivo de Bogotá.
Cómo vestían los bogotanos y bogotanas de esa época, cuáles eran sus preocupaciones, qué leían, cómo se divertían y cuál era el clima que reinaba son algunas incógnitas que se van revelando a medida que se recorre la exposición de la Urna Centenaria que, después de un siglo de permanecer cerrada, fue abierta el pasado 20 de Julio en un acto solemne en el Archivo Distrital al que asistieron el entonces presidente de la República, Álvaro Uribe, y Samuel Moreno Rojas, Alcalde Mayor de Bogotá.
La buena noticia es que los 100 documentos, las 68 fotografías y los 32 libros y revistas, entre otros elementos hallados, están en excelentes condiciones y desde este mes pueden verse en el Archivo de Bogotá (Cl 5 Nº 5-75).
La entrada a la exposición, enmarcada en la celebración del Bicentenario de la Independencia que preparó la Administración Distrital, es gratuita y estará abierta al público hasta diciembre. Se podrá visitar de lunes a viernes entre las 8:00 am y 5:00 pm. Los sábados estará abierta de 9:00 am a 5:00 pm, y el último domingo de mes lo estará de 10:00 am a 4:00 pm.
Astrid Fajardo, curadora de la Colección del Museo de Bogotá —del Instituto de Patrimonio Cultura—, destaca entre los documentos hallados una panorámica de la ciudad tomada desde la iglesia del barrio Egipto, lo mismo que varias vistas fotográficas que muestran cómo se celebró el Centenario de la Independencia en parques y plazas, lo mismo que la inauguración de monumentos y estatuas.
Según Fajardo, los documentos y fotografías de esa ‘capsula del tiempo’ dejan ver que, hace cien años, Bogotá fue ejemplo de civismo en Latinoamérica como lo prueban los numerosos actos solemnes que se realizaban. También se hallaron muestras de periódicos y revistas de esa época, como La Fusión, Revista Médica de Bogotá y El Periodiquito.
La Bogotá de 1910
A través de los vestigios dejados en la Urna Centenaria, es posible saber que la capital era aún una ciudad pequeña (cerca de 110.000 habitantes) y pacífica; estaba en un proceso de industrialización; sus habitantes se divertían en los parques y el clima era más frío.
«En todas las fotografías, las personas aparecen muy abrigadas. Las mujeres vestían de faldas largas y sombreros. Los tonos de las fotografías en blanco y negro son bastantes grises: es decir, se notaba que todo el tiempo estaba nublado y era escasa la presencia del sol, ya que no se ven blancos fuertes en las fotos», explica Fajardo.
En el campo arquitectónico también se han presentado cambios sustanciales en la ciudad, especialmente en la Plaza de Bolívar y en vías que con el tiempo fueron ampliadas para dar paso a la circulación de automóviles.
Al referirse a lo que le preocupaba a los ciudadanos en 1910, la experta asegura que la presencia en la urna de una copia del Himno Nacional de Colombia, que para esa época tenía menos de 30 años de haber sido escrito, deja ver una angustia de que, en el futuro, éste fuera olvidado.
Historia de buena calidad
La Urna Centenaria, que el 31 de octubre de 1911 fue sellada —en medio de una celebración solemne del Concejo de Bogotá— con la condición de que sólo fuese abierta cien años después, fue diseñada exclusivamente para la celebración del Centenario de la Independencia por la empresa francesa Fichet.
El hecho de que fuera fabricada en madera y forrada con metal, con unos pequeños pasos de aire en la puerta, permitió preservar los documentos en buen estado. Para Fajardo, la buena conservación también se debe a la calidad del papel de esa época y al fijador de las fotografías, cuyos químicos no permitieron ataques biológicos. Para saber más sobre la historia de la Urna Centenaria, los bogotanos y bogotanas también pueden visitar el Museo de Bogotá (Cr 4 Nº 10-18).
En cien años
Cuando se celebren 300 años de Independencia, los habitantes de esa época podrán conocer cómo era la Bogotá de hoy. Esto gracias a la convocatoria Urna Bicentenaria que organiza la Alcaldía Mayor a través de la Secretaría General, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y el Instituto Distrital de Patrimonio.
La idea es que en una nueva urna —que también será donada por la compañía Fichet— se guarden mensajes, fotografías, objetos y documentos actuales para que sean conocidos en el año 2110. El contenido definitivo de la Urna se determinará a partir de la convocatoria que irá hasta el próximo 30 de septiembre. Los interesados pueden ingresar en la página web www.urnabicentenaria.com para conocer más detalles. La urna se cerrará el próximo 3 de noviembre.













