Teatro / Festival Iberoamericano de Teatro
Las carcajadas explosivas y sonoras de Fanny Mikey, por lo general precedidas de un agudo y picante comentario, son el resumen perfecto para definir lo que fue en vida esta mujer colombo-argentina: un carnaval de alegría. Y de lo que ni se veía: de eficiencia. Su imagen de inquieta líder, dueña de una fina coquetería y una emblemática cabellera roja, siempre será recordada por dejarnos como legado el Festival Iberoamericano de Teatro. Este mes, más que nunca, Fanny estará presente entre todos nosotros cuando se suba el telón del recién remodelado teatro Jorge Eliécer Gaitán. En el marco de la obra La vida es un sueño (por Teatro Kamal, Federación Rusa), que marcará el inicio oficial de la duodécima edición del Iberoamericano, su sonrisa gigante volverá a escucharse al unísono dentro de los corazones de los presentes.
Así, convirtiendo a Bogotá en la capital mundial del teatro, es como se rinde el mejor homenaje a esta mujer incansable que decidió un día, no por casualidad sino por convicción, dedicar su vida entera a organizar cada dos años una fiesta inconmensurable del teatro. Por eso fue urgente lograr lo que ella misma se propuso desde 1988, cuando llevó a cabo la primera versión del Festival: mejorar con creces la edición anterior. Las cifras de la versión 2010 hablan por sí solas: 80 compañías internacionales, 40 países de los cinco continentes, más de 100 agrupaciones teatrales colombianas, más de 1.000 funciones, 15 estrenos mundiales, dos grandes conciertos, 22 salas de teatro, 42 espacios al aire libre para teatro callejero y 150 funciones gratuitas. No cabe duda: este 19 de marzo, Bogotá estallará de alegría en esta revolución de las tablas. A pesar de que Fanny dejó nuestro mundo, quienes la acompañaron en su larga batalla entendieron que ese legado tenía que continuar, crecer, multiplicarse, diversificarse.
Es emocionante ver cómo en esta ocasión subirán al escenario con todo su talento el teatro, la danza, el circo y la música de Cataluña y Baleares, Invitado de Honor. Ahí estarán representando a la región con sus montajes, figuras de renombre como el dramaturgo Pep Tosar, los músicos y compositores Carles Santos y Concha Buika, el reconocido actor Sergi López, o la compañía Res de Res, entre otros. No es fácil poner toda esta carne en el asador. Es entonces cuando se hace justo reconocer la labor de la organización del Festival, ahora liderada por otra mujer: Ana Marta de Pizarro, quien debe vivir sus propias batallas para sacar adelante ese proyecto. Con más de 15 años trabajando al lado de Fanny, quién mejor que ella para dirigir, tras bambalinas, cada detalle que engrana el motor del certamen. También debe reconocerse el apoyo que concedió la Alcaldía Mayor de Bogotá al Iberoamericano de Teatro, no solamente por inyectar recursos por tres mil millones de pesos, sino también por diseñar convenios en conjunto con el área de Eventos Especiales del Festival para beneficiar a centenares de jóvenes de los estratos más bajos de la ciudad, gracias a los cuales recibieron talleres de formación en teatro y áreas afines. Ya está todo listo Fanny, aquí está tu legado: los aplausos, serán en tu honor.





