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Editorial abril 2010 - Bogotá, ciudad para los niños y las niñas

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En una iluminadora frase, el reconocido siquiatra Karl A. Menninger definió la importancia de educar a los niños y niñas: «Todo lo que se les dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad ». Estas sabias palabras deberían permanecer siempre vivas en nuestras mentes, en nuestros corazones.

Ofrecer a los niños y niñas un espacio adecuado para realizarse, cubrir sus necesidades básicas, permitirles el acceso a la educación y a la cultura, son obligaciones de cualquier sociedad desarrollada. Así lo ha asumido el Gobierno de la Bogotá Positiva, donde los niños y niñas son una prioridad.

La actual administración, en cabeza del alcalde Samuel Moreno Rojas, ha alcanzado importantes avances en beneficio de la población infantil. Así, por ejemplo, se ha logrado que en Bogotá todos los menores de cinco años tengan acceso gratuito a la salud, lo que ha hecho que las tasas de mortalidad infantil bajen considerablemente. Los programas de nutrición para la niñez en Bogotá han reducido el índice de desnutrición y mejorado el nivel académico. Actualmente, más de 45.000 niños menores de cinco años tienen alimentación y nutrición gratis en los jardines infantiles del Distrito.

Un estudio realizado por la universidad de Harvard y el Instituto Nacional de Salud demostró que, con los programas de alimentación balanceada y nutricional del Distrito, más de 600 mil escolares mejoraron tanto su crecimiento como su peso gracias a las políticas públicas ejecutadas en los últimos años de manera continua. Cubrir las necesidades básicas es decisivo en la etapa de formación. Esto definirá en gran medida las capacidades físicas y mentales de los niños y niñas. Pero hay otras necesidades: acceso a la educación, a la recreación, a la cultura en sus diferentes manifestaciones.

En el Distrito estamos trabajando en todos los campos para que nuestros niños y niñas tengan más oportunidades, para que en el futuro elegir no sea un privilegio de unos pocos. Desde la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte impulsamos varios programas en los que se combinan la educación, la recreación y el buen uso del tiempo libre. Este es el caso de las actividades que se llevan a cabo en el Planetario Distrital, encaminadas a darles a los niños y niñas una formación en ciencia y astronomía, materias poco estudiadas en la mayoría de colegios. Mediante talleres, cursos y actividades lúdicas los pequeños aprenden a conocer el espacio, los planetas, la Tierra. Se trata de comprender los por qués, de conocer las explicaciones.

Así se crea una conciencia racional en los pequeños. En esta misma línea, la Orquesta Filarmónica de Bogotá ha logrado grandes resultados con sus Conciertos Didácticos, en los que niños y niñas, deslumbrados, aprenden de qué se compone una orquesta, qué hace el director y conocen de cerca los instrumentos. Escuchan por vez primera un oboe, un contrabajo, un fagot. La filarmónica ha llevado los Conciertos Didácticos a muchos colegios situados en los barrios más vulnerables de la ciudad. En estas presentaciones, los niños y niñas aprenden más sobre el respeto, la importancia de saber escuchar y la participación con educación. Las manifestaciones artísticas, no cabe duda, brindan una enseñanza integral: recrean y desarrollan la mente y el cuerpo.

Por eso, cada vez es más numerosa la participación de los niños y niñas en los festivales de danza. En el mes de octubre, cuando se celebra la Fiesta de Niños y Niñas, cientos de pequeños llenan las calles de la ciudad en una muestra de cultura ciudadana y de apropiación de los valores autóctonos. La ciudad ofrece cada vez más actividades orientadas a cubrir las necesidades de la población infantil: Ludotecas Itinerantes, Campamentos Juveniles, Festiparques, cursos de varios deportes. Los parques de Bogotá brindan una programación para niños y niñas entre 0 y 12 años.

Lo mismo ocurre con el Festival de Verano que todos los años se celebra en la capital. Además, Bogotá cuenta con una gran oferta de bibliotecas y megabibliotecas, a las que pronto se les sumará otra más: la biblioteca y centro cultural Julio Mario Santo Domingo. Los parques de la ciudad se han convertido en escenarios en donde se desarrollan las más diversas actividades culturales, muchas de ellas orientadas a los niños.

Repitamos lo afirmado por Menninger en su frase: «Todo lo que se les dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad». Y todos queremos que las personas que nos sucedan se sientan orgullosas de lo que les brindamos, de lo que les dejamos. Gran parte de los problemas que hoy nos agobian proceden de la falta de oportunidades, del tiempo perdido, de la falta de acceso a la educación.

Si queremos progresar, si esperamos una retribución, si aspiramos a ver avance en el desarrollo humano, hay que seguirles dando a los niños y niñas la oportunidad de vivir dignamente, de ser felices, de mejorarles las condiciones para que disfruten de la ‘Ciudad de Derechos’.


Catalina Ramírez Vallejo
Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte