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Cien años no es nada

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Por Rafael Caro Suárez

Eugenia Faccini de Colmenares a los cien años de edadDoña Eugenia Faccini de Colmenares tiene vivo el recuerdo del delicioso sabor de los mangos, mamoncillos y cocos que brotaban de los frondosos árboles del solar de su casa, en Cúcuta. Hoy, próxima a cumplir 101 años, cuenta como hazaña que cada vez que veía retoñar los frutales que daban sombra a su hogar, no dudaba conquistar, con la complicidad de sus hermanos, esos deliciosos frutos aunque se divisarán inalcanzables en las ramas altas.

Esta mujer cucuteña y centenaria, noble y valerosa, de sangre italiana, no sabe lo que es el cansancio: «Yo nunca me canso, porque siempre he sido muy activa. No me gusta quedarme quieta y me encanta hablar, disfrutar cada momento», dice. Y cuenta, entre risas, que si hoy pudiera ver a su difunto padre, don Rodolfo Faccini Gavassa (murió en 1930), lo único que le reprocharía sería no haberla registrado días después de su nacimiento: «Fíjate que yo nací el 30 de diciembre de 1909 y cada vez que muestro la cédula todos abren los ojos sorprendidos… Si papá me hubiera registrado en enero del 1910, me hubiera ahorrado un añito», afirma con el buen humor que la caracteriza.

La Alcaldía Mayor de Bogotá homenajeará a las personas mayores de cien años, en un encuentro donde se relatarán sus historias y anécdotas del pasado. En el marco del Bicentenario de la Independencia, próximamente se hará el lanzamiento de la Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez en el Distrito Capital.

Ella hace parte de los cerca de 130 centenarios que viven en Bogotá y ahora, en pleno siglo XXI y ad portas del Bicentenario del Grito de Independencia, serán homenajeados por parte de la Alcaldía Mayor. A través del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (entidad adscrita de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte), se organizará un encuentro para que ciudadanos mayores de cien años —entre ellos doña Eugenia— relaten sus vivencias, anécdotas y recuerdos del pasado. El sábado 24 de julio a las 10:00 am, el Centro Cultural Gabriel García Márquez recibirá a estos ‘museos’ vivientes para que revelen cómo era la ciudad a principios del s. XX, o sobre cómo vivieron eventos que marcaron nuestra historia, como el ‘Bogotazo’.

Patrimonio oral
Y aunque vivir cien años no es nada para el corazón que permanece joven, es importante reconocer en las personas mayores todo su bagaje no sólo intelectual, sino por memoria y experiencia adquirida. Con ‘Centenarios en el Bicentenario’ se quiere exaltar la tradición oral de estos ciudadanos convertidos en patrimonio inmaterial de Bogotá y, de alguna manera, en museos ambulantes que revelan inquietantes detalles históricos de forma más personal e íntima que los libros de historia.

En un ambiente decorado especialmente para la ocasión, con elementos propios de la centuria —como máquinas de escribir, vitrolas y otras reliquias prestadas por el Mercado de Pulgas de San Alejo—, los protagonistas de la tertulia dialogarán con el público sobre los fragmentos más importantes del último siglo bogotano: los recuerdos personales, a esa edad, hacen parte ya de nuestra herencia cultural y son otra forma de construir herencia histórica. En lo que va corrido del año, el IDPC ha ubicado a dos mujeres y un hombre que sobrepasan los 100 años… pero la meta es contar con unas 10 personas.

Y mientras doña Eugenia relata a viva voz cómo se ha transformado el Polo Club, barrio en el que vive desde mediados de los años 50, muchos jóvenes ahora son testigos de la transformación urbana y arquitectónica de Bogotá y así, en unas décadas, probablemente lleguen al centenario y también serán un baúl de recuerdos y añoranzas.

Política Pública de Vejez
Pero lo que tal vez la centenaria cucuteña no sabe es que en la ‘Bogotá Positiva: Para vivir mejor’ del Alcalde Samuel Moreno Rojas, se aprestan a lanzar la ‘Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez en el Distrito Capital’, una acción interinstitucional que lidera la Secretaría de Integración Social. Con ella, a través de la Mesa Distrital Intersectorial de Envejecimiento y Vejez, muchas personas mayores con vocación de liderazgo han encontrado asiento para sus inquietudes y propuestas.

Así, se han construido algunos de los ejes de esta política, como: libre desarrollo de la personalidad, trabajo, recreación, cultura y seguridad económica, salud, vivienda, educación, alimentación y movilidad. Pero para lograr que la vejez en Bogotá sea sinónimo de vida digna y sin humillaciones, es necesario que todos aportemos con acciones positivas y ejemplares hacia los adultos mayores.

Se tiene previsto entonces para mediados de agosto hacer el lanzamiento de dicha política, cuya meta es conseguir que este grupo poblacional viva en condiciones de respeto, igualdad y dignidad. Es decir, que no se les discrimine por su edad: ya se sabe que cuando se es viejo, tristemente en algunos casos, se es olvidado hasta por los hijos.