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Los jóvenes son menos tolerantes a la violencia de género que los viejos

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Otty Patiño
Director del Observatorio de Culturas
Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte

A raíz de la agresión del “Bolillo Gómez” contra una mujer, el Observatorio de Culturas de la Alcaldía de Bogotá realizó un amplio sondeo entre la población bogotana de 13 años y más, con el fin de establecer los niveles de rechazo y consentimiento en Bogotá frente a los actos de violencia contra las mujeres. Esta medición se realizó en el marco de un ejercicio de cooperación de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte con la Subsecretaría de Mujer, Géneros y Diversidad Sexual.

El sondeo no midió la actitud de bogotanos y bogotanas frente a ese episodio en particular. Las preguntas del formulario no mencionaron para nada este suceso ni a su principal protagonista. Pero sí recogieron buena parte de la discusión que el asunto generó en vastos sectores de la opinión pública.

Es de anotar que, aunque no es una encuesta representativa -se hizo en varios puntos de la ciudad mediante interceptación aleatoria controlada-, sí tiene un aceptable grado de representatividad por sexo, nivel socioeconómico y grupo etario que permite visualizar tendencias en estas desagregaciones.

Uno de los resultados más destacados tiene que ver con el mayor porcentaje de jóvenes que condenan y rechazan los actos de agresión contra las mujeres. Estos niveles de intolerancia positiva se midieron en un seriado de preguntas donde las personas encuestadas debían clasificar diferentes conductas o situaciones de hostilidad contra las mujeres como violentas, solamente reprochables o normales.

A continuación, algunas de las conductas y situaciones examinadas y sus resultados desagregados por grupos etarios:

Los resultados hablan por sí mismos. Hay un quiebre generacional de buena intolerancia frente a la violencia contra las mujeres. Una nueva actitud, que supera las aberraciones heredadas de las tradiciones señoriales, afincadas en los imaginarios de hombres y mujeres, se abre paso para establecer relaciones de respeto e igualdad frente a las mujeres. En la generación de estas nuevas actitudes influye notoriamente el legado activo de apropiación de derechos que suscitó y sigue suscitando la Constitución de 1991, los programas que en Bogotá se desarrollan para defender, apropiar y garantizar los valores de equidad e igualdad entre los sexos, y las luchas de las mujeres en todas las regiones y países del mundo.

Esto es supremamente alentador. No es posible instalar una cultura democrática deseable en ninguna sociedad humana sin que se desarrolle a la par una cultura de igualdad de género.

Los resultados completos de este sondeo pueden ser consultados en el “Boletín N° 15 Consentimiento y rechazo a las violencias contra las mujeres en Bogotá”, del Observatorio de Culturas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte: www.culturarecreacionydeporte.gov.co