Como una preparación para lo será la gran celebración
del libro y la lectura en el 2007, cuando Bogotá
sea proclamada Capital Mundial del Libro, este año,
del 24 de septiembre al 2 de octubre, tendremos una
semana de la lectura en Bogotá.
Este gran evento se enmarca dentro del Plan
Iberoamericano de la Lectura —Ilímita— y ha convocado
en su organización a la empresa privada, los
medios de comunicación, la comunidad educativa,
los actores del libro y la lectura y al gobierno distrital
alrededor del tema de la lectura.
De la lectura, como
herramienta de crecimiento y libertad, de inclusión
social y desarrollo, de conocimiento y de placer.
[ click en imagen para ampliar ]
Durante esta semana habrá una programación
para pensar la lectura, con foros sobre diversos aspectos
de la lectura en los que participarán expertos
nacionales e internacionales, así como diversas
actividades en las que la lectura se tomará la ciudad.
Bogotá tiene mucho que mostrar en materia de
lectura: una red de bibliotecas públicas, que es
ejemplo en Latinoamérica; la Feria Internacional
del Libro, que se cuenta entre las tres más visitadas
de la región; una historia literaria que se renueva
constantemente; una industria editorial abierta al mundo y sinnúmero de organizaciones privadas y
de la sociedad civil trabajando, desde los más diversos
rincones de la ciudad, en favor de la lectura.
A
esto se suma el establecimiento a principios del año
pasado del Consejo Distrital para el Fomento de la
Lectura y de un programa como Libro al viento, que
reúne a tres entidades de la administración distrital:
el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, la Secretaría
de Educación y TransMilenio, en el empeño
por hacer de ésta una ciudad de lectores.
Y esa ciudad de lectores es la que se hará presente
durante la Semana de la Lectura, que será un
espacio para la reflexión, el descubrimiento, la
creatividad y la participación, pero que será, sobre
todo, un espacio para la lectura, para las lecturas.
Inicialmente, el sábado 24 de septiembre, en el
Parque Nacional se abrirá una gran feria de trueque
de libros. Siguiendo la idea de que: “alguien quiere
el libro que yo tengo; alguien tiene el libro que yo
quiero.” En esta gran feria del trueque todos los habitantes
de Bogotá —grandes y niños— podrán
intercambiar libros sin ningún costo. Habrá también
lecturas en voz alta, obras infantiles y cine para
los visitantes.
[ click en imagen para ampliar ]
[ click en imagen para ampliar ]
[ click en imagen para ampliar ]
[ click en imagen para ampliar ]
El universo maravilloso e inclasificable de la infancia, más lleno de fantasía que de realidad, busca impregnarse en imágenes audiovisuales. A través de Nica y Salo, dos niños inquietos que con su mirada transforman la realidad que los adultos hemos puesto delante de sus sentidos. Para ellos es divertido, porque, desde la sensibilidad descubren que los cuadros tienen vida y con su mirada adquieren movimiento.
Sienten la voz humana en algunas arias que los impregnan con su candor, furor o melancolía y, cosa curiosa, no sólo a ellos les gusta. A otros niños también. Y entre ellos, el niño Cara de Nube, que se escapó de un libro cuando el viento caprichoso de agosto le dio la oportunidad de compartir la vida de otros que leen ese libro, tan lleno de historias y de personajes que nos regalan su acontecer fantástico. Un baúl lleno de pistas y acertijos juega con Nica y Salo, y los conduce con una llave mágica a recorrer la ciudad para recopilar las pistas y acertijos que componen: Cuéntame una ópera, Cuéntame un cuadro y Cuéntame un cuento, los tres segmentos que se intercalan y contraponen en cada programa durante veintidós capítulos.
Pero el baúl y la llave tienen vida propia. A veces se cansan, a veces se equivocan y casi siempre se divierten. Así, los espacios se viven a través de recorridos, de un constante movimiento por las obras de arte, según Nica, Salo y el niño Cara de Nube, nos invitan a compartirlas y a vivir con ellos esos instantes ocultos que se descubren cuando aguzamos los sentidos, en esta ciudad que vivimos y que es como el cuerpo que habitamos, siempre en constante movimiento, con calles, parques y alamedas, vistas con otra mirada: esa mirada infantil capaz de transformar los espacios en lugares desconcertantes, gratos, inquietos y desconcertantes. Las obras de arte que ven Nica, Salo y el niño Cara de Nube habitan en los seres humanos, como parte integral de su cuerpo y como uno de los principales componentes de su sensibilidad. Ese refugio imaginario e infinito al que todos acudimos cuando sentimos la necesidad de estar acompañados, de saber que nuestra sensibilidad es lo más preciado que tenemos.
Los productores y el director de este programa son adultos pero se aventuran, al realizarlo, a ser un tanto niños.
Sábados 5:30 p.m.
Domingos 9:30 a.m.
CANAL CAPITAL
Una producción del Instituto Distrital de Cultura y Turismo
Dirección: Manuel Arias